miércoles, 15 de abril de 2009

Lecciones aprendidas en mi experiencia de tutorización


Mi experiencia como tutor en el ámbito universitario y en contextos de exclusión, así como el intercambio con distintos profesionales que realizan su tarea en ámbitos no formales de educación, me han permitido ir haciendo un pequeño acopio de sugerencias o pistas de actuación para mi labor como tutor.

En un artículo publicado en la revista Novedades Educativas dedicado a la Tutoría, reseñaba algunas de estas sugerencias (Martos, J.M. (2006), La tutorización de adolescentes en ámbitos no formales de educación, en
Novedades Educativas, 189, 12-13). Ahora quiero volver a ofrecerlas en este blog como una forma de compartir las lecciones aprendidas en nuestro día a día. Tutorizar en contextos de exclusión, o acompañar a adolecentes y jóvenes que vive una situación de vulnerabilidad, lleva consigo grandes dosis de escucha, de comprensión, en definitiva, significa caminar junto a.... y no acercarse desde la superioridad. Ahora, sin tratar de teorizar tan solo quiero compartir algunas pistas, aprendidas incluso de los errores, que me han sido útiles como tutor.


a) El acompañamiento y la tutorización no puede ser una acción aislada sino en continuidad con las actividades que se realizan en el programa de educación no formal específico.

b) Para desempeñar nuestra tarea de tutores y acompañantes hemos de de cultivar una serie de cualidades humanas que la facilitan: autenticidad, aceptación positiva, empatía, madurez, responsabilidad, objetividad, tolerancia…

c) La eficacia de la tarea tutorizadora del educador está vinculada a la formación y a la preparación teórico-práctica, psicológica y pedagógica para el acompañamiento.

d) El tiempo empleado para la tutorización y el acompañamiento repercutirá en el crecimiento personal de los destinatarios y contribuirá en la regulación de la vida del grupo y el desarrollo de sus actividades.

e) La tutorización y el acompañamiento hará posible la personalización de los procesos de enseñanza-aprendizaje que se realizan en los distintos ámbitos educativos.

f) Por medio del diálogo sosegado, el educador descubrirá los centros de interés de las personas para integrarlos en los procesos educativos. De esta forma los itinerarios formativos ganarán en significatividad y realismo.

g) El educador ha de huir de la eficacia inmediata en su labor de acompañamiento. Su trabajo es a largo plazo, es una inversión de futuro que tendrá su fruto a lo largo del tiempo.

h) La tutorización y el acompañamiento, en estos contextos, se realiza al hilo de la vida del grupo, de forma espontánea. En este sentido deberá de hacerse el encontradizo para todo aquel que lo necesite buscar.

i) El educador cuidará la maduración integral del adolescente, que es el criterio de calidad de todo proceso educativo.

j) El acompañamiento lleva consigo unas grandes dosis de escucha, de paciencia, para ofrecer una palabra de ánimo y optimismo que capacite al adolescente para afrontar la difícil tarea de la construcción de su identidad con responsabilidad.



miércoles, 8 de abril de 2009

Una advertencia para época de crisis

El Director General de la UNESCO, Koichiro Matsuura, escribió a los dirigentes de los países que integran el Grupo de los 20 para abogar por la causa de la educación, en vísperas de la reunión que van a celebrar el 2 de abril en Londres.

En su mensaje, Koichiro Matsuura subraya en particular que los dirigentes mundiales deben abordar a un tiempo los problemas sistémicos y financieros, sin olvidar cuestiones fundamentales como la educación, que son determinantes para el desarrollo económico a largo plazo. Con respecto a la educación, el Director General señala: “El gasto en educación es una de las inversiones más productivas que puede hacer un país […] Algunos trabajos de investigación han demostrado que si la media de escolaridad aumenta en un año, el PIB per cápita experimenta un aumento del 4% al 6%. Si se inyectan ahora recursos en la educación, no sólo se impulsará la reactivación económica, sino que se contribuirá a un crecimiento mayor en el futuro y se garantizará a largo plazo la estabilidad mundial. Por eso, la UNESCO propone que la educación figure en el orden del día de todas las reuniones internacionales destinadas a resolver la crisis actual”.

El Director General agrega: “También es fundamental invertir en la ciencia, la innovación y las nuevas tecnologías, incluidas las verdes, a fin de impulsar el crecimiento económico y contribuir al mismo tiempo al desarrollo sostenible. La UNESCO está trabajando ya con numerosos países, sobre todo de África, para elaborar políticas científicas y fortalecer las capacidades humanas e institucionales con vistas a propiciar la innovación”.

“Responder a una crisis mundial de proporciones y complejidad sin precedentes va a exigir una cooperación y solidaridad inquebrantables en el plano internacional. Las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas –incluida la UNESCO, de la que son miembros todos los países del G-20– poseen la capacidad necesaria para emprender una acción coordinada y estratégica”, declara Koichiro Matsuura, antes de recordar que “el multilateralismo será fundamental para encontrar soluciones al desafío actual”.

Koichiro Matsuura añade en su misiva: “Con la crisis se corre el riesgo de reducir a la nada los progresos conseguidos estos últimos años a costa de grandes esfuerzos, sobre todo en los países en desarrollo. También se compromete el avance hacia las metas del desarrollo fijadas por todos los países, entre las que figuran los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Cuando se estima que la población de África va a duplicarse en los próximos 35 años, interrumpir en estos momentos las inversiones destinadas a reducir la pobreza es el mejor medio para desembocar en una catástrofe social. […] Insto al G-20 a que incite a los donantes a invertir la actual tendencia a la disminución de los compromisos de ayuda y los gastos en ésta”.

Texto tomado de la nota de prensa

La clase perdedora..... A vueltas con la exclusión y la desigualdad educativa


El día 7 de abril apareció un interesante reportaje en El Pais. Bajo el título "La clase perdedora", José Luis Barbería, corresponsal del País, en el País Vasco, ofrece una enjundiosa reflexión sobre la compleja realidad de la escuela y la desigualdad, analizando distintas perspectivas de la misma. La imagen que encabezaba el reportaje refleja de modo magistral la realidad a la que hace referencia, pues, una vez más, "una imagen vale más que mil palabras". Reproducimos el texto del artículo y la imagen. Ojalá nos sea provechoso.


"Imaginemos el sistema educativo como una larga de carrera de obstáculos. Lo primero que salta a la vista es el alto grado de abandonos prematuros y de participantes descalificados por no haber cubierto la distancia mínima en el plazo establecido. Lo segundo que llama la atención es la extracción social de los que se quedan por el camino, ya en los primeros tramos, y cargan con los sambenitos estigmatizadores del "fracasado escolar" y de "repetidor". Quítese de la cabeza la convicción de que la escuela es, por excelencia, el espacio natural de la igualdad de oportunidades que consagra la Constitución. Hágase a la idea de que, pese a los buenos propósitos, el éxito académico no depende exclusivamente del esfuerzo y de la capacidad personal de su hijo.

¿Cómo se explica, si no, que los perdedores pertenezcan de forma tan abrumadoramente mayoritaria a las familias de rentas más bajas? Por muchos casos de hermanos con rendimientos académicos dispares que se den, el análisis del problema establece que no estamos ante cuestiones personales. No es cierto que los alumnos partan de la línea de salida en condiciones idénticas y con competencias similares. Las diferencias están ya presentes en el kilómetro cero porque a la hora de matricularles por primera vez ya hay niños a los que se les ha inculcado el amor por la lectura y el conocimiento y otros a los que no. Por lo mismo, hay padres que acompañarán los estudios de sus hijos y velarán para que adquieran la mejor formación y otros que se inhibirán de esa tarea.

España partía hace sólo tres décadas de una situación muy alejada de los países desarrollados, también educativamente hablando, pero ha conseguido en ese tiempo ampliar la escolarización obligatoria hasta los 16 años, con uno de los sistemas educativos más equitativos de la OCDE, según el Informe Pisa -que evalúa el nivel de conocimientos de los jóvenes de 15 años de 55 países del mundo. El informe dice que si se eliminan los condicionantes socioeconómicos y culturales de los alumnos, las escuelas españolas públicas, privadas y concertadas dan unos resultados muy similares entre sí. Sin embargo, ese contexto sigue pesando enormemente. Los hijos de los trabajadores no cualificados tienen 4,5 veces menos de probabilidades de acceder al ámbito universitario que los vástagos de los profesionales de alto nivel. Sólo un tercio de los de familias obreras o de asalariados del campo cursará el Bachillerato y de ellos únicamente la mitad llegará a la universidad. Si usted no tiene estudios, le conviene saber que su chico cuenta con 20 veces más de posibilidades de incurrir en el fracaso escolar que el hijo de padres universitarios; exactamente, el 40% contra el 2%, según el estudio recientemente publicado por el profesor de Sociología de la Universidad de La Laguna, José Saturnino Martínez.

El sistema educativo es una maquinaria de reproducción de las desigualdades socioeconómicas, aunque en el caso de los alumnos particularmente brillantes y trabajadores deje márgenes de maniobra para "la movilidad de clase" y haya acompañado la irrupción de las mujeres, cuyo rendimiento es muy superior.

Gracias a las becas, siguen dándose ejemplos de alumnos de familias de rentas muy bajas que acaban una y hasta dos carreras universitarias. Pero no dejan de ser una notable excepción en un modelo en el que el capital cultural y económico condiciona fuertemente el rendimiento escolar y el estatus social. Es lo que las estadísticas llevan voceando tercamente sin que ese debate llegue a prender en la opinión pública. Y eso, que, como han puesto de relieve los economistas Jorge Calero y Josep-Oriol Escardíbul, la educación determina cada vez más la posición laboral y las trayectorias vitales de las personas.

"La extensión de la escolarización y la evidencia de que, por lo general, los hijos superan el nivel de conocimiento de sus padres contribuye a ocultar que las desigualdades relativas se mantienen más bien constantes para los chicos, aunque hayan disminuido entre las mujeres", opina José Saturnino Martínez.

Pero las estadísticas hablan de un problema colectivo que, además de socavar la equidad y la justicia, compromete el futuro del país arrojando al mercado de trabajo a masas de jóvenes poco cualificados para afrontar la "sociedad del conocimiento". Ahora vemos en las colas del paro a esos chicos que, sobre todo en el Sur y el Levante español, abandonaron prematuramente sus estudios tras el reclamo de un buen salario en la construcción o la hostelería.

Sólo el 68% de los jóvenes españoles cursa los estudios secundarios postobligatorios del bachillerato y los Ciclos Formativos de Grado Medio, frente al 81% medio del conjunto de la OCDE. Ese dato nos sitúa a la cola de Europa, únicamente por encima de Portugal y Malta, en un momento en el que la UE aspira a que el 85% de los jóvenes menores de 22 años hayan "completado" los estudios de Enseñanza Secundaria Superior en 2010. A ese "cuello de botella" en el sistema hay que sumar una tasa de fracaso escolar del 30,8%, el doble de la media de la UE-27. "El sistema reproduce la estructura social de España. Las familias de rentas altas envían a sus hijos a las escuelas privadas, en su mayoría, regidas por la Iglesia católica, mientras que las familias de rentas medias y bajas los envían a escuelas públicas, donde se concentran los hijos de los inmigrantes. Esta polarización por clase social caracteriza el sistema escolar en España", afirma Viçenc Navarro, economista y politólogo.

De hecho, las diferencias de rendimiento escolar registradas en el Informe PISA se explican básicamente por el nivel social, tanto de los padres como de los centros. Los investigadores han llegado a la conclusión de que la variabilidad observada entre centros educativos en las pruebas de lectura está asociada en un 50% a las características del estudiante, muy particularmente, al estatus socioeconómico de su familia y también al sexo, la edad y la condición o no de inmigrante. Las características del centro influirían en los resultados en un 16%, mientras que la naturaleza competitiva o cooperativa de los métodos didácticos, los medios materiales y el tipo de gestión no superarían el 6%. Descubrir que los elementos determinantes del rendimiento escolar son, en gran medida, ajenos al sistema ha sido una gran sorpresa para muchos teóricos que fían todas las soluciones a las reformas políticas o al incremento de la financiación.

No es un secreto que los alumnos de los colegios privados (independientes y concertados) obtienen, por lo general, mejores promedios que los de las escuelas públicas, aunque tampoco es evidente que esos resultados reflejen mejoras educativas. "Los centros privados pueden conseguir un mejor clima escolar por la vía de concentrar alumnos de características parecidas, pero el rendimiento académico de los adolescentes de los centros públicos sería, incluso, superior si se descontaran los factores socioeconómicos", sostienen Calero y Escardíbul. Así, la supuesta "calidad" educativa de esos centros no sería otra cosa que la "calidad" cultural y económica de los padres que llevan a sus hijos a esos colegios.

La mayoría de los expertos opina que el nivel cultural de los padres pesa más que sus recursos económicos. Queda fuera de toda duda que el sistema muestra una enorme resistencia a ser modificado. "La segregación urbana produce segregación escolar porque los centros privados están ubicados generalmente en áreas de población de nivel socioeconómico elevado y, por lo tanto, tienen mayores probabilidades de matricular a usuarios de ese nivel", indica Escardíbul. Las familias con más recursos seleccionan con mayor cuidado el centro escolar de sus hijos. Jorge Calero y otros estudiosos ponen el acento en lo que denominan el "efecto suelo", según el cual, el temor a perder posición social y la preocupación por la formación aumentan a medida en que se asciende de clase. Por lo mismo, y a la inversa, las familias de rentas más pobres tendrían menos inquietudes de esa naturaleza por la imposibilidad misma de descender en la escala social. Según esta teoría, la actitud de los padres ante la educación estaría, pues, condicionada por el análisis coste-beneficio. Las familias de menores rentas tienen mucho más en cuenta los ingresos que se dejan de percibir por aplazar la entrada en el mercado de trabajo.

¿Es exagerado afirmar que en la medida de sus recursos, las familias "compran" el nivel social, económico y de formación de los compañeros de colegio y potenciales amigos de sus hijos? Los centros privados tienden a seleccionar a sus alumnos-usuarios y a blindarse contra los estudiantes problemáticos. De alguna manera, la particularidad de su oferta descansa, precisamente, en su capacidad de seleccionar a sus estudiantes. Y eso que en el plano académico y de la disciplina no se puede homogeneizar bajo la misma mirada prejuiciosa a todos los hijos de la inmigración. "Me gustaría tener más inmigrantes en mi clase, pero siempre que sean chinos", apunta, con un punto de humor, una profesora de un centro público de Madrid.

Aunque, según algunos teóricos, la financiación pública adicional a los centros privados apenas mejora los resultados educativos, no se puede negar que, desde el punto de vista de los intereses particulares, optar por la enseñanza privada en España es una buena inversión. Puede, incluso, decirse que es tan buen negocio privado como mal negocio para el conjunto de la sociedad. La huida de la escuela pública que las clases medias iniciaron a mediados de los noventa no se ha detenido. El número de estudiantes de las universidades privadas pasó de 58.875 a 132.794 durante los años 1995- 2003, periodo en el que la enseñanza pública superior descendió de 1.449.967 a 1.349.248 alumnos. Contra lo que se supone, la incorporación de los hijos de inmigrantes sin formación no repercute negativamente en el rendimiento escolar medio si son menos del 10% de la clase.

"Ningún otro país europeo presenta porcentajes tan altos de población en la enseñanza privada, que genera un gasto superior por alumno. En España, la escuela es clasista en lugar de ser una institución multiclasista donde cristalice el concepto de ciudadanía", critica Vincenç Navarro. Los estudios de la OCDE ponen de manifiesto el elevado peso proporcional del gasto privado español en educación, -0,5% del PIB en 2002, el más elevado de la UE a 15 -, en un país que invierte en enseñanza -4,3% del PIB en 2002- un punto menos de su PIB que los socios europeos.

En el extremo opuesto, los hijos de familias que responden a los indicativos de una madre inmigrante de cuello azul (trabajadora no cualificada) con menos de 100 libros en casa, aparecen potencialmente abocados al fracaso.

Remover las desigualdades sociales requiere que la educación sea lo más independiente posible de las condiciones socioeconómicas de los alumnos. "Habría que invertir justamente la situación actual para que la igualdad formal de oportunidades se convierta en igualdad real de oportunidades. Hay que impedir que las desigualdades de origen colonicen el sistema", subraya Jorge Calero. Según Escardíbul, la proclamada igualdad de oportunidades se resiente también porque la reserva de plazas limita la posibilidad de que los alumnos de incorporación tardía, inmigrantes, por lo general, entren en un centro concertado. La capacidad de recabar recursos económicos de las familias y de seleccionar a los alumnos de Bachillerato en función de sus notas constituye, a su juicio, otro obstáculo adicional.

"Aunque las becas y los programas de educación compensatoria cumplen una función notable, el sistema sigue siendo bastante selectivo en el acceso a los centros concertados y actúa insuficientemente en las aulas para corregir las desigualdades sociales. Las Administraciones deberían tener en cuenta que ubicar las escuelas en tal o cual zona contribuye a reducir o a incrementar la segregación", indica. El incremento de las becas y la inversión, la evaluación pública de los resultados de cada centro y la promoción del consumo familiar de bienes culturales son otras de sus propuestas.

Pero el obstáculo mayor que lastra el objetivo de la igualdad de oportunidades es el bajo nivel educativo de los padres. Aunque España es el cuarto país del mundo con mayor diferencia de nivel educativo entre la generación de los padres y la de los hijos, este despegue no le ha liberado todavía del peso inerte del pasado. El grado de formación de los padres que en 2004 tenían hijos de 17 o 18 años era el más bajo de la UE, excepción hecha de Portugal.

Los déficits académicos de los alumnos son, en buena medida, fruto de las carencias culturales de la propia sociedad. Tenemos la paradoja de que el fracaso y la repetición de curso son moneda corriente, incluso en comunidades como La Rioja o Castilla y León que, por sí mismas, podrían disputar a Finlandia y a Corea del Sur los primeros puestos de la excelencia en el Informe PISA. La tardía expansión de nuestro sistema académico hace que los escolares paguen hoy el retraso acumulado a lo largo de décadas".

domingo, 29 de marzo de 2009

La epifanía del rostro

He encontrado un texto que nos ayuda a comprender lo que un rostro nos puede revelar, la profundidad que encierra acercarnos a las historias de vida de cualquier persona, y en especial las de aquellos que se hallan inmersos en dinámicas de desigualdad. No banalicemos estas historias...

El autor del texto es Marcos Dalla Cia. Si deseas descargar el texto pincha aquí

"Epifanía es revelación, manifestación, presencia. Algo se nos es dado, algo se nos muestra; está ahí, lo aceptemos o no. Un rostro revela mucho; al menos si pensáramos unos instantes en ello nos daríamos cuenta de lo que tenemos en frente: estamos ante otro, estamos ante un misterio, estamos frente a nuestra realización y a su vez frente a nuestros profundos temores. En el rostro del otro se encierra una llave, llave que puede abrir muchas puertas y que nos puede hacer andar por caminos diversos, algunos terriblemente hermosos, otros hermosamente terribles. ¿Dónde está lo terrible? ¿Dónde lo hermoso? Todo esto está en el mismo rostro desnudo, que representa a la humanidad en lo que de frágil, carenciado e indigente tiene, y a su vez en lo que de misterioso y atrapante posee. Dos realidades que conviven, la pobreza por un lado, y lo misterioso y rico por el otro; dos caras de una misma moneda, dos facetas que nos atraen pero que a su vez rechazamos. Nos llama lo misterioso; desde lo hondo de nosotros reconocemos ese impulso que nos arrastra hacia lo profundo, hacia lo inabarcable, hacia lo que nos supera, sobrecoge, admira y envuelve. Aunque la atracción acá es total, sin embargo nos vemos simultáneamente asaltados por un miedo que muchas veces rosa el terror. Lo profundo, lo desconocido, “lo que no manejo”, son todas experiencias que nos hacen conocer con una despiadada certeza la miseria y desnudez de la propia existencia. A su vez, toda esta realidad de temores e inseguridades es lo que nos hace palpar nuestra vulnerabilidad y la necesidad que tenemos de los demás. Y acá está ése lado hermosamente terrible del que antes habláramos, ya que el sabernos pobres y débiles nos hace vivir de una forma tal que no nos impide decir al otro “te necesito” y “me haces falta”; es más, no solo no nos impide decir tales cosas sino que sentimos la imperiosa necesidad de decirlas. Sabernos carenciados nos hace vivir de tal forma que no tememos a lo que somos ni hacemos esfuerzos titánicos por mostrar a un yo que no existe, que traiciona a la naturaleza humana, a un yo seguro, fuerte e invulnerable. Conocernos con flaquezas nos hace vivir de tal forma que no sentimos la necesidad de construir muros, ni de generar dolorosas distancias, ni de poner oscuros velos sobre nuestros rostros. Saber que estamos desnudos nos hace vivir de tal forma que no nos cierra al abrigo del otro, a su cobijo y a su amor, al contrario, vivir habitando ésta realidad nos hace sentir como fundamental el abrazo y cercanía de los demás.

En todo esto el rostro juega su papel central. El manifiesta éstas dos dimensiones de la naturaleza del hombre: la miseria y lo misterioso. El rostro desnudo nos muestra lo vulnerable del otro; lo decubierto da la sensación de desprotección e indigencia. A su vez, el rostro nos muestra lo que de particular y específico tiene el otro: aquel a quien miramos se nos presenta tal cual él es, con su mirada, sus rasgos, su gestos, su sonrisa. No existe un rostro genérico; al hablar de rostros lo hacemos haciendo referencia a personas concretas: es la mirada de éste, es la sonrisa de aquel. En el rostro se nos manifiesta ésta persona y nada más que ésta persona; y nuestro compromiso y entrega es para con ésa persona concreta, a la que reconocemos como única, distinta y digna de ser amada. Porque así como cada uno de nosotros siente la necesidad de ser reconocido, amado, respetado y promovido, también cada persona es portadora de iguales anhelos. Y a esta realidad no le podemos escapar. Podremos negarla pero nunca podremos decir que no supimos de su existencia. Esto es lo grandioso del rostro: él no nos deja mentir, desenmascara nuestras hipocresías, nuestros temores de jugarnos y vincularnos con el otro. El rostro en cierta forma está allí, denunciando nuestra cobardía y nuestro egoísmo. Pero también está allí para recordarnos de que barro estamos hechos, de donde venimos y hacia donde nos dirigimos. Nos recuerda que no somos “solos en el mundo” sino que estamos llamados a ser con otros. Se podría decir que es una oportunidad, una nueva chance. Confrontándonos con el rostro ajeno nos conectamos con lo más propio de nosotros mismos y descubrimos, si queremos, nuestra vocación a la comunión. El rostro aquí es, como dijimos, oportunidad, oportunidad de cambio y de mejora.

En síntesis podríamos afirmar con Levinas que ante el rostro no tenemos más que dos opciones: la acogida del otro, o sea, su aceptación, o la negación y el consecuente desprecio. Son éstas dos las opciones que se nos presentan: una nos abre y nos hace crecer al poder nosotros realizar con los demás lo más esencial de la persona humana: la vincularidad. La otra decisión nos entierra vivos. Y usamos esta expresión porque nos parece que es la más adecuada para manifestar una existencia que transcurre de manera tan desesperante. A muchos de nosotros se nos habrá erizado la piel al escuchar historias de personas que, siendo dadas por muertas, fueron encerradas en un ataúd y enterradas, y que pasado un lapso de tiempo recuperaron el sentido y se encontraron en semejante situación. Análogamente transcurren nuestras vidas al obstinarnos en no reconocer en los rostros que nos rodean (y que querramos o no están allí interpelándonos) la manifestación patente del sentido de muestra existencia. Una opción: o por la vida o por la muerte. Un camino: el cotidiano, personal y a veces desfigurado y herido rostro del otro"

Historias del día a día



De la mano de Chambao....


Miles de sombras cada noche trae la marea,
navegan cargaos de ilusiones que en la orilla se quedan.
Historias del día día, historias de buena gente.
Se juegan la vida cansaos, con hambre y un frío que pela.
Ahogan sus penas con una candela,ponte tu en su lugar,
el miedo que en sus ojos reflejan,la mar se echo a llorar.

Muchos no llegan, se unden sus sueño papeles mojaos, papeles sin dueño Muchos no llegan se unden sus sueño papeles mojaos, papales sin dueño

Fragiles recuerdos a la deriva degarran el alma,
cala to los huesos el agua los arrastra sin esperanza.
La impotencia en su garganta con sabor a sal,
una bocanada de aire le da otra oportunidad.
Tanta noticia me desespera, ponte tu en su lugar,
el miedo que en sus ojos reflejan, la mar se echo a llorar.

Muchos no llegan, se unden sus sueño papeles mojaos, papeles sin dueño Muchos no llegan, se unden sus sueño papeles mojaos, papeles sin dueño

Muchos no llegan, se unden sus sueño papeles mojaos, papeles sin dueño
Muchos no llegan, se unden sus sueño papeles mojaos, papeles sin dueño

jueves, 26 de marzo de 2009

Los rostros del desempleo


Os invito a visitar un artículo titulado "Una mañana en la cola del paro", publicado en un monográfico: La crisis del siglo XXI. De nuevo se recuerda que detrás de las estadísticas, tantas veces manipuladas, están las personas, con un rostro concreto, que sufrén en su vida las consecuencias de la crisis.

Detrás de cada número hay una persona...

miércoles, 25 de marzo de 2009

Informe del CES sobre "El Sistema Educativo y Capital Humano"

El Consejo Económico y Social de España ha publicado un informe "Sistema Educativo y Capital Humano" .

La nota de prensa por la que se presenta nos ayuda a comprender el alcance de dicho estudio. Reproducimos el texto de la nota de prensa, pues nos puede servir de introducción al texto del informe:

"CES. Madrid, 2 marzo, 2009.- La educación en España debe considerarse una cuestión de Estado, con un amplio consenso político y social, dado que aunque ha registrado avances importantes en las últimas décadas, continúa teniendo graves problemas de calidad. Entre ellos, el fracaso escolar, según el Informe elaborado por el Consejo Económico y Social de España (CES) y aprobado en el Pleno del 2 de marzo de 2009 y que busca conseguir una mayor relación entre formación y empleo.

En sus propuestas el CES plantea como necesario reforzar la orientación de la ESO, un mayor esfuerzo inversor, aumentar la calidad de la enseñanza, la coordinación entre las distintas Administraciones, una mayor conexión entre la Universidad y las empresas y un mayor respaldo a los centros educativos quese sostienen con fondos públicos, aunque su calidad no depende de su titularidad..

El informe hace un detallado análisis del sistema educativo español y subraya que tiene problemas importantes de calidad, entre los cuales destaca un alto índice de fracaso escolar, que se traduce sobre todo en el alto porcentaje de jóvenes que abandona prematuramente la educación, incluso sin el título en Graduado en Secundaria Obligatoria,.

El CES plantea que no sólo resulta fundamental el papel de las familias en el apoyo educativo de los hijos, sino que también es necesario reforzar la orientación en la ESO, a fin de que los estudiantes y sus familias dispongan de información suficiente que les permita tomar decisiones y adoptar estrategias.

En el texto aprobado por el Pleno del CES se señala también que se debe reflexionarse sobre el papel de los orientadores, su formación, sus conocimientos y los recursos con los que cuentan, en la perspectiva de reforzar el enfoque laboral de la orientación.

El consejo aboga en sus recomendaciones por un soporte financiero adecuado y sostenido, y exige el máximo esfuerzo de cooperación de las Administraciones educativas si se quieren hacer efectivas las medidas contra el fracaso escolar. En este sentido se subraya que el esfuerzo inversor en España(4,2 por 100 en relación al PIB), está aún por debajo de la media de la OCDE (5,4 por 100) y de la UE 19 (5,3 por 100),

En el informe se dice que la educación en España ha registrado importantes avances en las últimas décadas, y menciona entre ellos, la universalización de la escolarización en las etapas obligatorias, una elevación significativa del nivel educativo de la población y el alto porcentaje de población con estudios universitarios. Sin embargo, hace notar con preocupación que un 30 por 100 de los jóvenes españoles abandona tempranamente la educación, frente al 15 por 100 de la UE-27. Este dato ha ido evolucionando negativamente entre 2000 y 2006, habiéndonos alejado, así, un poco más del objetivo europeo para 2010, fijado en el 10 por 100.

En comprensión lectora, es según el documento del CES donde aparecen los datos más preocupantes. La evolución en los últimos años ha sido especialmente negativa, habiendo pasado del 16,3 por 100 en 2000 a casi el 26 por 100 en 2006, aumento que nos sitúa bastante alejados de la media de la OCDE y de la UE, y del punto de referencia fijado por ésta para 2010 (17 por 100).

Estos datos ponen de manifiesto la existencia de una proporción considerable de jóvenes que tienen dificultades para entender y aplicar lo que leen, lo que supondrá, en opinión del CES, un lastre para su trayectoria formativa y su acceso al mundo laboral en el futuro

Aunque el fracaso escolar responde a una multiplicidad de causas de naturaleza socioeconómica y cultural, el CES señala como uno de los factores más influyentes en el rendimiento educativo de los alumnos el nivel sociocultural de las familias, de manera que el alto índice de fracaso escolar que presenta España vendría explicado, en buena parte, por el retraso educativo acumulado de su población en relación a otros países

En consecuencia, el Informe dice que es necesario aumentar el esfuerzo inversor en educación, siendo mayor el esfuerzo que han de realizar las comunidades autónomas con menores niveles de gasto por alumno hasta lograr, al menos, una mayor equiparación con la media nacional. “La coyuntura económica actual” advierte el CES, “no debería suponer un obstáculo dado que la inversión en capital humano es clave para la recuperación económica y para el desarrollo de un modelo productivo más sólido y sostenible”.

El CES considera que el objetivo de alcanzar un buen sistema de educación y de formación y de una buena interrelación con el mercado de trabajo debe ser un proyecto compartido, convirtiéndolo en una cuestión de Estado sobre la base de un amplio consenso social y político.

El Informe considera la educación infantil, entre cero y seis años, fundamental para sentar las bases del aprendizaje posterior y para prevenir el abandono escolar prematuro.

El estudio del CES cree que la calidad de los centros educativos españoles es independiente de su titularidad pública o privada. Aunque señala que las instituciones educativas deben otorgar mayor respaldo a los centros sostenidos con fondos públicos, especialmente a los situados en entornos sociales menos favorecidos, dado que son los más afectados por el fracaso escolar.

En cuanto a la formación profesional para el empleo, el CES advierte de que es una pieza clave de la estrategia de formación permanente, de tal manera que el fortalecimiento y desarrollo de la negociación colectiva en este ámbito cobra especial relevancia como vía para lograr la efectiva realización de las potencialidades de este tipo de formación.

En este sentido el Informe subraya queson necesarias políticas de optimización de la inversión elevada que exige una FP de calidad y adecuadamente dotada de instalaciones, equipos y profesorado, de manera que los centros de FP se conviertan en verdaderos referentes de la oferta de formación profesional para todo el entorno social y productivo.

En torno a la FP, el CES considera que la participación de los trabajadores y de las empresas en actividades de formación es insuficiente. Sólo el 7,7 por 100 de los ocupados participa en acciones de formación continua. Sobre la formación de parados, se propone redoblar los esfuerzos en este terreno, dado que el peso económico y presupuestario continúa siendo significativamente menor en España que en el promedio de la UE, y la tasa de cobertura de la misma insuficiente.

El Informe también muestra su preocupación por los nuevos conocimientos, capacidades y aptitudes que exige un ritmo de cambio permanente, rápido y generalizado, por lo que aboga por aumentar la diversidad y la flexibilidad de la educación superior como mecanismo para afrontar los retos de un mundo globalizado y en constante transformación, y realizar una reforma curricular basada en la flexibilidad, en la transversalidad y en la multidisciplinariedad como mecanismo de respuesta a las nuevas necesidades económicas y sociales.

Esta misma preocupación se deja ver en el estudio a la hora de analizar la situación de la Universidad. En la actualidad, las universidades españolas son actores escasamente relevantes en términos de dinamización económica, social y territorial. Según el C ES,las empresas españolas, que son de por sí poco innovadoras en comparación con los países de nuestro entorno, colaboran muy poco con la Universidad en materia de innovación. En este sentido se apunta que tan sólo el 2,8 por 100 de las empresas innovadoras considera el vínculo con la universidad fundamental o prioritario para la innovación, y el grueso de las empresas que coopera con la universidad se concentra en cinco ramas de actividad: Industria química, Fabricación de maquinaria y equipo mecánico, Fabricación de material y equipo eléctrico, electrónico y óptico, Comercio y reparaciones, y Actividades inmobiliarias y servicios empresariales.

Ello a pesar de que el estudio de los salarios muestra que la opción universitaria arroja un relativo mayor rendimiento salarial, a corto y a medio plazo, con mayor progresión dentro de la empresa. Este dato no es en absoluto sorprendente, pero viene a recordar que la ventaja de la FP reside, sobre todo, en una más rápida inserción inicial.

Así pues, una de las circunstancias más frecuentemente asociadas a la peor inserción inicial y a las peores trayectorias es la baja cualificación. Como dato se aporta que el grueso del paro (el 70 por 100 en 2007) se nutre de trabajadores que sólo tienen cualificaciones básicas y carecen de especialización profesional; y la tasa de paro de éstos es más alta que la media.

Todo lo anterior permite afirmar, al margen de los numerosos matices que se han ido apuntando, que las personas con bajo nivel educativo tienen una más baja probabilidad de estar ocupadas"
(La nota de prensa está disponible en: http://www.ces.es/detalleNovedad.jsp?tipoNovedad=1&id=5420.