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sábado, 20 de junio de 2009

Pobreza y desigualdad




"La pobreza es una cuestión que molesta porque es siempre expresión de desigualdad, si no aceptable, al menos poco tolerable en una sociedad globalmente rica y democrática en la que se busca prioritariamente la igualdad real y no sólo la igualdad formal de los individuos-ciudadanos"

(S. Paugam, Formas elementales de la pobreza, 2007)

domingo, 14 de junio de 2009

La diferencia entre alumnos y alumnas es más social que biológica


Las chicas, en general, sacan mejores notas en lectura, y los chicos, en matemáticas, pero esto no quiere decir que su capacidad para aprender sea distinta, según un reciente análisis del Informe Pisa, la mayor base de datos internacional sobre los alumnos de 15 años. Desde hace tiempo, uno de los principales argumentos de los defensores de la educación separada por sexos es que las diferencias biológicas condicionan los aprendizajes, y precisamente recurren a los resultados de Pisa para sostenerlo. Sin embargo, el informe "no refleja diferencias significativas en las habilidades y la capacidad para aprender", dice Pablo Zoido, uno de los autores del estudio de la OCDE ¿Preparados igualitariamente para la vida? Resultados escolares de chicos y chicas de 15 años.

"Lo que nuestro informe enfatiza es que hay muy pocas diferencias y cuando las hay están en lectura", añade Zoido. En ciencias apenas existen desniveles. En 2006, sólo en seis países hubo desigualdades reseñables a favor de los chicos (entre 6 y 10 puntos sobre una media de 500) en Reino Unido, Dinamarca, Luxemburgo, Holanda, México y Suiza. Y a favor de las chicas (entre 11 y 12) en Turquía y Grecia. En matemáticas, en Pisa 2003 sólo hubo un país donde el resultado de las mujeres fue mejor que el de los chicos (15 puntos): Islandia. En todos los demás fue al contrario. De media, ellos sacan 11 puntos más, una diferencia que se mantuvo en 2006, siendo Corea el país que presenta un mayor desnivel (23).

Es en lectura, efectivamente, donde se producen distancias mayores. Los chicos españoles de 15 años sufrieron el mayor retroceso en lectura de toda la OCDE en 2006 con respecto a 2000: 38 puntos. En todo el mundo, los varones bajaron 10 puntos, con lo que la brecha a favor de ellas aumentó seis, hasta los 38. La mayor distancia está en Finlandia, con 51 puntos a favor de ellas. Pero no porque los chicos lo hagan mal, sino porque sus compañeras lo hacen rematadamente bien.

Con estos datos, y sin evidencia científica que ligue las razones biológicas con las capacidades de aprendizaje -"hasta la fecha no hay ninguna investigación que muestre procesos específicos de género envueltos en la construcción de redes cerebrales durante el aprendizaje", dice el texto-, lo que sí encuentra el estudio es que "detrás de cada diferencia de resultado hay causas de motivación o interés", añade Zoido. Ellos tienen menos interés en la lectura y ellas se enfrentan con más ansiedad a las matemáticas.

María Calvo, presidenta académica en España de la Asociación Europea de Centros de Educación Diferenciada, responde que esas desigualdades biológicas marcan el aprendizaje y, por lógica, se reflejan en los gustos y la ansiedad. Sin embargo, el profesor de Sociología de la Universidad de La Laguna José S. Martínez insiste en que "no está claro que las diferencias biológicas impliquen diferencias de aprendizaje, ya que pueden ser sociales", como sugiere el informe de la OCDE. "Están más en la sociedad que en la biología", dice Zoido, y lo argumenta con factores externos al ámbito educativo: la discriminación salarial de las mujeres las empuja a estudiar más, por ejemplo. Las españolas con estudios obligatorios cobran el 64% de la paga de un varón con la misma formación; para las licenciadas, el porcentaje es del 76%. De nuevo, la motivación.

Y en el caso de la lectura, el profesor Martínez recuerda que si las chicas sacan 38 puntos más, mayor es el desnivel entre los hijos de universitarios y los de padres que sólo tienen estudios básicos: 85 puntos a favor de los primeros. Los alumnos que tienen menos de 10 libros en casa sacan 135 puntos menos que los que tienen más de 500.

Como no es cosa de reclamar públicamente un colegio sólo para hijos de universitarios, ¿estaría justificado que chicos y chicas estudien separados siendo las diferencias menores? En España, algunas autonomías han planteado no subvencionar a los centros que separan por sexos; Cantabria lo ha hecho. En todo el territorio hay unos 150 centros privados de este tipo, de los que 57 están subvencionados. La gran mayoría están vinculados a colectivos católicos, aunque muchos defensores de esta opción hablan de modernidad y del éxito de su propuesta en colegios públicos de EE UU.

Sobre estos centros, el informe de la OCDE parte de la base, ampliamente aceptada, dicen, de que las chicas rinden más en los colegios separados y los chicos en los mixtos. Pero concluye que Pisa no respalda esa idea, aunque recomienda precaución ante esos datos porque esa opción está poco extendida y porque el estudio no evalúa el entorno y el desarrollo social de los jóvenes. Zoido señala: "Las diferencias tienden a desaparecer si se tienen en cuenta los contextos socioeconómicos y culturales de los alumnos y los centros". En muchos países, la educación segregada está vinculada a colegios con un alumnado muy seleccionado, por el dinero y por la implicación de los padres.

Y en los casos en que la diferencia se mantiene a pesar de ponderar ese contexto socioeconómico y cultural, los resultados apuntan en todas las direcciones: en algunas regiones de China y Chile los resultados hablan del éxito de los chicos en centros segregados, mientras que en Jordania o Qatar tienen más éxito si estudian en colegios mixtos. En Reino Unido y Nueva Zelanda, los colegios separados les son favorables a las alumnas, pero en Japón, Turquía o Chile les vienen mejor las escuelas mixtas. España no ha entrado en la comparación porque la muestra de alumnos que van a colegios separados, cuando se recogen datos para Pisa, no llega al 3% y no serían significativos.

¿Qué hacer entonces? El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, cree que no se puede "ser complaciente viendo cómo se perpetúan los estereotipos de género. Actitudes como 'la lectura no es para chicos' o 'las matemáticas no son para chicas' no pueden continuar: salen demasiado caras". María Calvo insiste en que "las diferencias naturales son una verdad que sólo se puede negar desde posturas de corrección política. Hay que experimentar, pero con naturalidad, sin dramatizar. No pasa nada por estudiar separados, aunque sea en algunas materias y a algunas edades", añade.

Y el profesor de La Laguna José S. Martínez defiende que la escuela "debe tratar las diferencias de aprendizaje como rasgos individuales y no formar grupos estancos". La última evaluación sobre la educación primaria en España, de 2007, dice que las mejores clases son las que agrupan a niños y niñas equilibradamente pero cuidando que sus capacidades y contexto social sean heterogéneos: sacan ocho puntos por encima de la media en lengua.

J.A. AUNIÓN. El Pais, 13.06.2009.

lunes, 8 de junio de 2009

Los contratos a personas discapacitadas descienden


Los contratos de trabajo en el mercado ordinario a personas con discapacidad disminuyeron casi un 14 por ciento en 2008 hasta alcanzar la cifra de 26.007 y "todo apunta" que continuarán bajando a lo largo de 2009, ya que en el primer trimestre se han registrado 5.521 contratos, según alertó este lunes el CERMI, a partir de 'Datos estadísticos SPEE. Plan de Acción 2009-2010. Estrategia Global de Acción para el Empleo de las Personas con Discapacidad 2008-2012'.

La tendencia ha sido opuesta en los Centros Especiales de Empleo (CEE), pues los contratos realizados en 2008 (29.704) representan un 4 por ciento más que los 28.438 realizados en el año anterior. Sin embargo, en el primer trimestre de este año, sólo se han registrado 6.210 contratos en el Servicio Público de Empleo Estatal (SPEE), que, a juicio del CERMI, "puede romper la senda del incremento".

El porcentaje de contratación temporal en el mercado ordinario se mueve entre el 46 por ciento en 2007, el 48 por ciento en 2008 y en el 52 por ciento en el primer trimestre de 2009; en el mercado protegido, el porcentaje de contratación temporal se sitúa en torno al 82 por ciento.

No obstante, el CERMI recuerda que hay que tener en cuenta que el porcentaje de trabajadores con contrato temporal en los CEE era en 2008 del 34 por ciento, no superior a la tasa de temporalidad global del mercado de trabajo en ese año (30%). Por sectores, aproximadamente cuatro de cada cinco contratos en el periodo considerado se han realizado en el sector servicios, tanto en el mercado ordinario como protegido.

En el año 2007 había registradas en las oficinas de empleo 73.496 demandantes de empleo con discapacidad, cifra que se incrementa más del 20 por ciento en el año 2008, pasando a 89.735, y casi el 18 por ciento solo en el primer trimestre de 2009, superándose ya la cifra de los cien mil demandantes de empleo con discapacidad inscritos (105.850).

El nuevo programa de empleo con apoyo ha registrado en 2008 un total de 427 proyectos, promovidos por 48 entidades. El importe de subvención ascendió a 3,7 millones de euros. En cuanto a los enclaves laborales en el año 2008, el número de trabajadores incluidos en los 48 proyectos fue de 492.

El número de empresas que han utilizado esta modalidad ha sido de 540 y el número de trabajadores con discapacidad equivalentes de 4.720. Unas dos de cada tres de las empresas utilizó la fórmula de contratos con CEE y autónomos con discapacidad (47,6 millones de euros fue el importe de los contratos mercantiles), y el resto la de las donaciones (20,4 millones de euros).

Europa Press, 08.06.2009

jueves, 4 de junio de 2009

Un tercio de los mayores en España necesitan ayuda para las actividades esenciales de la vida


Un tercio de los mayores que vive en España necesita ayuda para realizar actividades esenciales de la vida diaria, como ir al médico, comer y vestirse, y el 4 por ciento de ellos recibe esta asistencia en centros residenciales, según se desprende del Informe 'Las Personas Mayores en España 2008', que fue presentado hoy por la Ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez.

"Queremos que el envejecimiento de la población se entienda como un logro y que los mayores no se vean como una carga social", subrayó la ministra. En este sentido, explicó que una de las "principales" reivindicaciones que demanda el colectivo es estar plenamente integrados en la sociedad y ser protagonistas de ella. "Vamos a trabajar para recuperar su papel y su reafirmar su dignidad", destacó.

En este sentido, el informe señala que la longevidad se ha incrementado de forma "espectacular" en España. Así, siete millones de personas tienen más de 60 años, lo que supone el 17 por ciento de la población activa y el 73 por ciento de ellas vive en núcleos urbanos, aunque su concentración es mayor en los pequeños municipios rurales. "Tenemos que adaptar nuestras políticas sociales al medio rural, para mejorar la vida de sus mayores", señaló la ministra.

Por su parte, el secretario general de Política Social, Francisco Moza, incidió en el "notable" aumento de la capacidad adquisitiva de los mayores en España por el incremento de las pensiones, aunque reconoció que España "está todavía muy lejos de otros países de la Unión Europea". "Somos conscientes de que las pensiones no cubren totalmente las necesidades básicas de los mayores", admitió.

Por otra parte, refleja que es un sector de la población "absolutamente activo". Así, destaca que el 50 por ciento hace ejercicio regularmente; casi cuatro de cada diez mayores participó en algún evento social en el último año; mientras que el diez por ciento lleva a cabo acciones de voluntariado todos los meses. Además, nueve de cada diez votó en las últimas elecciones generales "porque lo consideran un deber de ciudadano".

Asimismo, del trabajo se desprende que más de las mitad de los mayores de 65 años (51,7 por ciento) usa habitualmente el teléfono móvil y que el 7,5 por ciento de ellos ha utilizado el ordenador en los últimos seis meses. "Con el Plan Integral de Envejecimiento Activo queremos fomentar esa vitalidad, incentivando las ofertas de ocio y cultura", afirmó Jiménez.

Más plazas residenciales

En esta misma línea, se comprometió a seguir trabajando en la mejora de las condiciones del colectivo y recordó el "sustancial esfuerzo" llevado a cabo a través del Plan Español para el Estímulo de la Economía y el Empleo (Plan E).

"Invertimos 400 millones de euros para habilitar 50.000 nuevas plazas residenciales para mayores, que han crecido un 38 por ciento desde el 2002", destacó la ministra. No obstante, reconoció que el envejecimiento poblacional "hace que sean necesarias muchas más" y se comprometió a trabajar por su incremento. "Nuestro sistema para la atención a la dependencia pretende que no haya más listas de espera", aseguró.

Europa Press, 4.05.2009

lunes, 1 de junio de 2009

Entrevista a Juan Reyes: "La población inmigrante ha sido mejor aceptada que los gitanos"

Es desde hace un año el director territorial de la Fundación Secretariado Gitano en Andalucía, una organización que desde hace 40 años trabaja con la población gitana más desfavorecida en materia de orientación laboral y acceso a la sanidad, educación y vivienda. Rechaza que se generalice con el colectivo.

La Fundación Secretariado Gitano se crea para prestar servicios a la población gitana más desfavorecida. ¿Es una comunidad participativa o les cuesta que se acerquen a ustedes?
–La sociedad gitana ha avanzado mucho en los últimos 30 años, sobre todo si se tiene en cuenta que hasta la Constitución de 1978 se han contabilizado hasta 200 pragmáticas reales en contra de los gitanos y limitando sus derechos de acceso a la ciudadanía, por lo que en el 78 había una brecha entre éstos y el resto de la sociedad. Se han hecho bastantes esfuerzos por parte de los gitanos y de las administraciones para facilitar su acceso a los recursos y hoy se puede decir que la gran mayoría está plenamente integrada, pero un tercio tiene graves dificultades económicas y sociales y eso dificulta su incorporación social. La sociedad sólo ve esa parte donde se concentran los problemas y lo extiende a toda la comunidad. Existe un freno importante desde la sociedad a la incorporación social de los gitanos por la mala imagen que tiene la población sobre ellos y eso dificulta su incorporación social y provoca discriminaciones en el empleo, la vivienda, el acceso a la sanidad y la educación.

–Pero sanidad y educación son recursos universales. ¿El problema es que no acceden por que no están integrados, que la administración no hace esfuerzos suficientes para hacérselos llegar o que son tratados de manera diferente?
–Por parte de los gitanos existe un verdadero interés de incorporarse a los servicios normalizados en igualdad de condiciones, lo que pasa es que por ejemplo el sistema educativo es homogéneo, no reconoce la diversidad cultural y hay colectivos que no se sienten a gusto cuando son tratados con esa homogeneidad. La prueba es que en las zonas especiales de transformación social, la concentración de gitanos en los colegios es enorme e incluso de segregación, colegios con un alto porcentaje de gitanos que dificulta la integración. El 75% del absentismo es gitano y el 80% de la población gitana no termina la ESO. Al final el profesorado tiene bajas expectativas sobre el aprendizaje de los gitanos y juntos son tratados de manera diferente. En nuestros programas educativos vemos unos desfases curriculares terribles. Niños en sexto de Primaria apenas saben leer y escribir.

–¿Tiene la sensación de que un gitano para realmente integrarse debe no parecerlo?
–Que para ser tratado igual uno no parezca lo que es, desde un punto de vista social, es lamentable porque hoy la sociedad es diversa y todo el mundo no puede ser tratado igual. Es necesario que en las instituciones haya una atención a la diversidad.

–¿Dónde está el límite entre ese respeto a la multiculturalidad y unas normas básicas de convivencia?
–El límite está en el respeto al otro. La convivencia exige que reconozcas al otro como una persona que tiene los mismos derechos que tú, aunque sean diferentes. Hay que hacer un esfuerzo mutuo de comprensión. En el momento en que esos equilibrios no se respetan surgen conflictos.

–¿Ve parte de culpa de los gitanos en los problemas de integración, como cree un sector de la sociedad, por no querer renunciar a lo que consideran sus señas de identidad?
–No hay que renunciar a nada, es perfectamente compatible pertenecer a una cultura minoritaria y a otra mayoritaria, es cuestión de saber interpretar los roles en cada momento. Cuando uno está dentro de su entorno familiar gitano desarrolla y vive con las directrices que marca esa cultura, pero cuando uno está por ejemplo ejerciendo su profesión, tiene que saber vivir perfectamente fuera de esa cultura y participar y enriquecerse de las otras. Eso tiene que ver con la multiplicidad de identidades.

–Sin embargo mantener ciertos elementos culturales puede suponer una discriminación. Estos días hemos conocido el caso de una mujer que ha recurrido a Estrasburgo para reclamar su pensión de viudedad no reconocida porque se casó por el rito gitano.
–Eso es una aberración porque es una pareja de hecho constatada, con hijos registrados y 20 años de cotización del marido. En España se reconocen multitud de tipos de matrimonios y el del rito gitano debería ser considerado igual si posteriormente existe la regulación legal oportuna, como en este caso. A mí lo que me extraña es que en una sociedad tan avanzada en ese sentido como la española esta mujer, María Luisa Muñoz, tenga que ir a Estrasburgo para solicitar este derecho. En Andalucía hay muchísimos matrimonios por el rito gitano, normalmente se ratifican luego por la iglesia y por el convenio de ésta con el Estado automáticamente queda legalizado pero si no esta costumbre de los gitanos, al estar ligada a una minoría, no tiene el reconocimiento legal que debería. No se han dado más casos porque la gente no es tan persistente y a lo mejor ni se les ha ocurrido. La población gitana es consciente de que tiene derechos hace 30 años.

–En los últimos días hemos visto en el mismo periódico el conflicto generado en el Polígono Sur por una venganza entre familias y la visita de una comisión europea a Almanjáyar en Granada y el propio barrio sevillano para tomarlos como ejemplo de integración. ¿Se transmite la imagen que no es o realmente se da esa dualidad?
–La situación del Polígono Sur es del todo atípica. En España hay 750.000 gitanos y la mayor parte está incorporada plenamente a la sociedad. Que se sucedan episodios puntuales para nada es susceptible de ser generalizado a toda la comunidad. Y la Unión Europea viene a estudiar políticas de inclusión a España porque, a pesar de que la situación aquí no es ideal, en el resto de Europa, sobre todo en el Este, viven infinitamente peor. Es una población que preocupa mucho a la Unión Europea, donde hay entre 8 y 10 millones de gitanos.

–¿Qué experiencias le han interesado especialmente?
–Hemos presentado el programa Acceder que la Fundación realiza desde 2000 y durará hasta 2013 y hasta la fecha 8.000 personas en Andalucía han logrado un contrato. Lo estamos extendiendo a otros países como Bosnia y Rumanía. Visitamos el Polígono Sur y Almanjáyar para explicar las rehabilitaciones de vivienda. Rehabilitaciones que no tienen sentido si no se hace una labor para que esta población tome conciencia de que si el Estado hace un esfuerzo, deben colaborar en el buen uso y mantenimiento de esas viviendas.

–La inmigración ha traído muchos gitanos rumanos. ¿Existe colaboración con ellos?
–Es una parcela muy desatendida y no se sabe muy bien lo que hacer con ellos. Desde la fundación tenemos dos programas piloto, sobre todo en el ámbito del empleo, desde hace dos años en Córdoba y Málaga, que es donde hemos detectado que hay más población rumana estable. En Córdoba tenemos además con el Ayuntamiento un convenio de tres pisos piloto donde se ubica a tres familias durante un año con apoyo social y recursos para que se normalicen y vivan por ellos mismos. Está funcionando, lo que pasa es que su impacto en la población rumana tan amplia es poco significativo pero pretendemos demostrar que hay gente que verdaderamente viene a trabajar e integrarse.

Laura Blanco. En El Correo de Andalucía (31.05.2009)

miércoles, 27 de mayo de 2009

El fracaso escolar según el nuevo ministro de educación


El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, aseguró hoy que el Plan para la Reducción del Abandono Escolar, puesto en marcha a finales de 2008, ya "está dando resultados" y auguró que con la ayuda de las administraciones y de toda la sociedad esta tasa "seguirá disminuyendo".

Gabilondo hacía estas declaraciones durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso, donde fue interpelado por dos diputados del PP sobre la falta de eficacia de las medidas que toma el Gobierno para hacer frente al fracaso y abandono escolar.

El ministro destacó que la lucha contra el abandono prematuro es "una prioridad absoluta" del Ministerio de Educación y defendió que el Plan, que pretende reducir a la mitad la tasa de abandono escolar prematuro en España en cuatro años, dará resultados con la implicación de toda la sociedad. "Las tasas no son aceptables. Vamos a abordar el problema", afirmó.

Por el contrario, la diputada del PP Soledad Becerril recalcó que los planes puestos en marcha por el Gobierno "no están dando los resultados esperados" y le recordó al ministro que España "está muy lejos" de cumplir tres de los cinco objetivos marcados por la Unión Europea en materia de Educación, que tienen que ver con la capacidad lectora, el porcentaje de alumnos que terminan secundaria y el porcentaje de alumnos que abandonan a una edad prematura.

FRACASO ESCOLAR

Sobre el fracaso escolar, Gabilondo también admitió que "es un problema grave de nuestro sistema educativo", cuyas causas no se encuentran exclusivamente en el propio sistema. Así, apuntó que uno de los motivos de este fracaso se debe a la situación social y económica de los alumnos, por lo que el Gobierno ha decidido "apoyar sobre todo a los más necesitados". "Sin políticas sociales no conseguiremos resolver el problema", aseveró.

Además, resaltó que el Gobierno está poniendo los medios para frenar el fracaso escolar a través de la movilización de recursos, el incremento de las plazas de educación infantil, el refuerzo de las lenguas extranjeras, la introducción de las tecnologías de la información y la comunicación y el refuerzo al alumnado con dificultades de aprendizaje.

El portavoz de Educación del PP, Juan Antonio Gómez Trinidad, indicó que la política educativa del Gobierno "está abocando a los jóvenes al paro y en el mejor de los casos al subsidio", porque está creando "la generación menos competitiva de Europa".

Además, señaló que las medidas del Gobierno no están dando frutos y acusó al Ejecutivo de desconocer qué falla en el sistema educativo. "Estamos hartos de que vengan con retales, con programas, programitas, zapatillas, ordenadores o con bombillas", concluyó.

Europa Press, 27.05.2009

lunes, 25 de mayo de 2009

Profesores contra los estereotipos homófobos

FETE-UGT y Algarabía celebran en Tenerife el primer curso que se organiza en España para dotar a los docentes de armas con las que afrontar la homofobia.

"Cuando uno vive la realidad de un centro educativo, las palabras que más se escuchan son mariquita, maricón o bollera". Quien así se expresa es Luis García Sánchez, docente y coordinador de Educación del colectivo Algarabía, que constata que, pese a que los tiempos han cambiado, el respeto a la diversidad afectivo-sexual no termina de instalarse en las aulas.

La situación es preocupante, pero no irreversible, aunque García Sánchez advierte: "Sólo por la vía de la educación conseguiremos erradicar la homofobia y la transfobia que existen en los centros". Para ello es necesario que el profesorado cuente con los recursos y herramientas precisos. Ése es el objetivo del curso "Educación afectivo-sexual desde una perspectiva de género" que, organizado por la federación de enseñanza de UGT (FETE-UGT) y Algarabía, se celebró la pasada semana en Tenerife. Es, de hecho, el primero de estas características que se desarrolla en España.

"A los profesores nos falta formación y recursos. Muchas veces desconocemos esta realidad, nos da miedo y no sabemos afrontarla", explica el coordinador de Educación de Algarabía, que está convencido de que estos profesionales "están dispuestos", pero cree que "hay que darles argumentos positivos".

"Cuando los docentes se den cuenta de que están en pleno derecho de hablar de diversidad afectivo-sexual y pierdan el miedo a las familias que están en contra -una minoría, pero muy ruidosa-, se normalizará la situación y podremos hablar con total normalidad de lo que es ser gay o lesbiana", prosigue García Sánchez.

Los problemas que encuentra el profesorado para afrontar estas situaciones en el aula son de varios tipos, según Emilio Gómez Ceto, que, dentro del curso, dirigió un taller de herramientas para combatir el "bullying" (acoso escolar) homofóbico. Por un lado, son legales. "La ley ha cambiado y la LOE recoge la educación afectivo-sexual, pero no concreta cómo debe desarrollarse", dice.

Recursos externos

Una segunda dificultad proviene de la falta de instrumentos por parte de los docentes. "Los profesores no tenemos por qué saber de todo", expone, por lo que sería conveniente el uso de "recursos externos" y permitir que "asociaciones comunitarias participen en el desarrollo del currículo".

En este sentido, Gómez Ceto alerta de que "si la diversidad no se trabaja en el currículo, prevalece el término dominante, que es la heterosexualidad". Esto es lo que ocurre, detalla, con los libros de texto, donde "ni siquiera se recoge el movimiento por la igualdad de las mujeres desde la historia o el lenguaje" y que siguen reproduciendo imágenes de la mujer ligadas a las tareas domésticas.

El hecho de que el profesor se dote de los recursos necesarios para tratar estas situaciones en el aula reforzaría la labor que realizan entidades como Algarabía. "Nuestras intervenciones son mínimas -se lamenta Luis García Sánchez-. Con una hora en un IES no consigues nada. Lo que nos ayuda a continuar es que es muy positivo para alumnos y profesores LGTB (lesbianas, gays, transexuales y bisexuales) que están viviendo situaciones difíciles".

Respecto a la recepción que encuentran sus actividades en los centros, relata: "Cuando damos una charla, los alumnos no entienden muy bien lo que es la orientación o la identidad, confunden términos, te acusan de que no eres un hombre porque eres gay, no entienden por qué hay tantas personas que salen del armario, lo atribuyen a una moda. Es el momento de trabajar esta situación desde la educación", concluye.

La inauguración del curso contó con la presencia de la secretaria nacional de Cultura e Innovación Educativa de FETE-UGT, Elvira Novell, que animó a "poner el foco en la educación, que es donde realmente se pueden cambiar las cosas". En este sentido, destacó la importancia de trabajar con alumnos de Infantil y Primaria para "cambiar estereotipos desde la infancia" y de "evitar situaciones de acoso de todo tipo" en la Enseñanza Secundaria. Manuel Rodríguez, secretario general de FETE-UGT en Canarias, resaltó el carácter pionero de la iniciativa y expresó el compromiso del sindicato de trabajar por "todos los derechos, no sólo los laborales".

Publicado en El día. Canaria (24.05.2009)

sábado, 23 de mayo de 2009

El rechazo a magrebíes y gitanos en las aulas supera a las otras culturas


Cómo está la escuela? Como un reflejo de la sociedad. Y esto significa que "a mayor número de inmigrantes, más racismo en las aulas". Éste es el "diagnóstico" sobre el grado de integración y de multiculturalidad en las aulas que ayer pusieron sobre la mesa Demetrio Gómez Ávila, fundador del Forum Of European Roma Young People (FERYP), y Ángel Galán, de la Coordinadora de Acción y Prevención de la Intolerancia en la Comunidad Valenciana, durante las jornadas sobre Diversidad y mediación intercultural en el ámbito educativo en la Facultad de Ciencias de la Educación.

Galán, que se dedica realizar acciones de prevención del racismo en centros educativos, coincide con Gómez Ávila en que diversos estudios confirman que "el rechazo a los gitanos" -que tradicionalmente eran percibidos como el primer grupo de riesgo entre padres, profesores y alumnos- "ha sido superado ya por los magrebíes, a la vez que se produce un rebrote del odio hacia los judíos".

Una encuesta realizada por la ONG valenciana revela que el 34% de alumnos de Secundaria echaría de clase y del país a los magrebíes -a los que despectivamente sigue considerando "moros"-; el 28% a los a los centroafricanos negros; el 22% a sus compañeros chinos y el 12% a los latinoamericanos. El estudio valenciano coincide con el patrón de conducta que afloró en 2008 en otro estudio realizado por el director del Centro de Estudios sobre Migraciones y Racismo, Tomás Calvo Buezas, según el cual un 37,9% de los escolares siente "antipatía por los gitanos" y 27,4% "los echaría de España", añadió Gómez Ávila.

Los datos refuerzan también el repunte de los grupos ultra que "captan a chavales de 8 y 9 años" para organizaciones que operan a nivel nacional y promueven el odio a los judíos. Un 8% de estudiantes de Secundaria defiende las actitudes racistas, la xenofobia y la violencia.

Teniendo en cuenta la definición de la Real Academia Española (RAE) de "gitano" como "alguien que tiene gracia y arte para ganarse las voluntades de otros" o "que estafa u obra con engaño" y que en las escuelas los currículos todavía enseñan que "Jaume I fue un rey bueno porque expulsó a los malos de los moriscos", ironizó Gómez Ávila, se puede concluir que existe un "currículo oculto" que obstaculiza el alcanzar una verdadera integración cultural. Es decir, donde las diferentes culturas se respeten, sin asimilarse unas a otras. Sin contar "los prejuicios de profesores y padres con los que llegan los niños", añade. "El problema de la escuela está en las calles, en las familias", remata Galán.

Otro factor que ambos denuncian es la concentración de alumnos inmigrantes y gitanos en las aulas públicas que acaban provocando un "gueto" dentro del propio centro. Ambos condenan la segregación de estos alumnos en itinerarios diferenciados y en aulas separadas, porque acaban reproduciendo entre ellos el mismo racismo y odio.

Neus Caballer. El Pais 22-05-2009

martes, 5 de mayo de 2009

Los adolescentes creen que el maltrato escolar "ocurre desde siempre" y se resignan ante este fenómeno, según un estudio de la Universidad de Granada

La mayoría de los adolescentes creen que el maltrato entre iguales en el ámbito escolar "es algo que ocurre desde siempre y que además va a continuar", y presentan "una visión negativa, pesimista y de resignación" ante esta lacra social, lo que dificulta la intervención y deja pocas esperanzas para su erradicación, según se desprende de un estudio realizado en el departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Granada.

Este trabajo, cuyo objetivo era conocer la representación que los adolescentes hacen acerca del maltrato entre iguales o 'bullying', se basa en una encuesta a una muestra de 1.237 niños de entre 11 y 16 años. Así, los investigadores constatan que, en los centros escolares estudiados, existen comportamientos de victimización con una tasa de incidencia de 7,3 por ciento de víctimas, 8,5 por ciento de agresores y 84,1 por ciento de niños 'espectadores'.

El estudio advierte, además, de que, desde un punto de vista de la acción psicopedagógica, es necesario demostrar a los chavales que este tipo de actos "no tienen que continuar para siempre, y que se puede hacer algo para terminar con ellos", a través de programas educativos más completos.

Para la autora de la investigación, María Jesús Caurcel, el maltrato se está incorporando "cada vez más" al bagaje cotidiano de la interacción entre los grupos de iguales, y se considera "como algo natural, que goza de cierta aprobación social". "Los escolares apoyan el comportamiento de los agresores, y dejan aislada y desprotegida a la víctima", alerta.

EL AGRESOR ES "VALIENTE, FUERTE Y EXTROVERTIDO"

El cuestionario aplicado a los niños reveló que, para describir a los protagonistas del maltrato, los participantes se sirven de estereotipos sociales, caracterizando a la víctima como una persona pasiva, socialmente incompetente y que experimenta estados emocionales desagradables de ansiedad, depresión e inseguridad.

Sin embargo, identifican al agresor como una persona fuerte, valiente, extrovertida que experimenta estados emocionales agradables --'victimizador feliz'-- que le dan poder y confianza en sí mismo, refuerzan su estatus en el grupo e inhiben otras motivaciones sociales para terminar con los abusos.

La investigación realizada en la UGR también ha demostrado que existen diferencias de sexo en la percepción social que los escolares tienen del maltrato entre iguales. Las chicas condenan los abusos de una forma más crítica, reaccionan ante ellos con emociones desagradables, rechazan este tipo de situaciones y muestran más empatía hacia la víctima, siendo capaces de compartir su estado emocional. Sin embargo, los chicos resaltaban en sus categorizaciones la vulnerabilidad y responsabilidad moral de la víctima, al afirmar que "debería sentirse culpable y avergonzada".

EL RECHAZO CRECE CON LA EDAD

En cuanto a las diferencias en función de la edad de los encuestados, las más marcadas se encontraron entre los preadolescentes de 11 y 12 años y los adolescentes de 15 años, en adelante. "La percepción de la vulnerabilidad de las víctimas y la intensificación del rechazo contra los agresores se acentúan conforme los adolescentes crecen, lo que se debe a una mayor interiorización de las normas sociales por parte de los niños", explica Caurcel.

El estudio realizado en la UGR ha permitido encontrar asociaciones, regularidades y factores de riesgo y de protección que pueden servir como punto de partida para implementar intervenciones adecuadas, coherentes y realistas en los centros escolares estudiados. Además, ayudará a determinar cuáles deben ser los bloques a trabajar para programas de intervención directa que ayuden a salir de esa espiral de violencia injustificada a los adolescentes por sus propios medios, con el apoyo de toda la comunidad educativa.

Publicado en Europa Press (5 de Mayo de 2009)

miércoles, 29 de abril de 2009

Educación inclusiva




El ICE (Institut de Ciències del´Educació) de la Univerdad de Barcelona ha publicado, dentro de su colección "Cuadernos de Educación", una obra titulada La educación inclusiva. De la exclusión a la plena participación de todo el alumnado. Bajo la coordinación de Climent Giné los profesores David Duran, Josep Font y Ester Miquel ofrecen un acercamiento a la realidad de la educación inclusiva como camino para intervenir ante la realidad de la exclusión educativa.

lunes, 20 de abril de 2009

Los parados con menor probabilidad de encontrar empleo suben un 32,6%

Entre los datos preocupantes que arroja el paro registrado mes tras mes, aparece el constante incremento de las personas con ocupabilidad baja o muy baja. Dicho con otras palabras, los parados con menor probabilidad de encontrar empleo. En marzo pasado se registraron en total 1.378.547 de parados con estas calificaciones, un 32,6% más que el año anterior.

Para determinar la ocupabilidad de un parado, el Ministerio de Trabajo establece tres criterios: estar parado más de un año, buscar empleo en un ámbito geográfico reducido (municipal, comarcal o área urbana) y demandar menos de tres ocupaciones. Si el desempleado cumple dos de estos requisitos su grado de ocupabilidad es bajo; si cumple tres es muy bajo. En este último ámbito también se encuadran los mayores de 52 años que reciben subsidio de desempleo y quienes perciben una renta activa de inserción.

Pese al gran aumento de este colectivo en el último año, el espectacular crecimiento del desempleo ha hecho que su peso específico caiga en el conjunto de parados, del 45% de 2008 al 38% actual. No en vano, el número de personas encuadradas en los epígrafes de ocupabilidad media y alta casi se ha duplicado en el último año.

Publicado en el diario EL PAIS (19/04/2009).

miércoles, 15 de abril de 2009

Lecciones aprendidas en mi experiencia de tutorización


Mi experiencia como tutor en el ámbito universitario y en contextos de exclusión, así como el intercambio con distintos profesionales que realizan su tarea en ámbitos no formales de educación, me han permitido ir haciendo un pequeño acopio de sugerencias o pistas de actuación para mi labor como tutor.

En un artículo publicado en la revista Novedades Educativas dedicado a la Tutoría, reseñaba algunas de estas sugerencias (Martos, J.M. (2006), La tutorización de adolescentes en ámbitos no formales de educación, en
Novedades Educativas, 189, 12-13). Ahora quiero volver a ofrecerlas en este blog como una forma de compartir las lecciones aprendidas en nuestro día a día. Tutorizar en contextos de exclusión, o acompañar a adolecentes y jóvenes que vive una situación de vulnerabilidad, lleva consigo grandes dosis de escucha, de comprensión, en definitiva, significa caminar junto a.... y no acercarse desde la superioridad. Ahora, sin tratar de teorizar tan solo quiero compartir algunas pistas, aprendidas incluso de los errores, que me han sido útiles como tutor.


a) El acompañamiento y la tutorización no puede ser una acción aislada sino en continuidad con las actividades que se realizan en el programa de educación no formal específico.

b) Para desempeñar nuestra tarea de tutores y acompañantes hemos de de cultivar una serie de cualidades humanas que la facilitan: autenticidad, aceptación positiva, empatía, madurez, responsabilidad, objetividad, tolerancia…

c) La eficacia de la tarea tutorizadora del educador está vinculada a la formación y a la preparación teórico-práctica, psicológica y pedagógica para el acompañamiento.

d) El tiempo empleado para la tutorización y el acompañamiento repercutirá en el crecimiento personal de los destinatarios y contribuirá en la regulación de la vida del grupo y el desarrollo de sus actividades.

e) La tutorización y el acompañamiento hará posible la personalización de los procesos de enseñanza-aprendizaje que se realizan en los distintos ámbitos educativos.

f) Por medio del diálogo sosegado, el educador descubrirá los centros de interés de las personas para integrarlos en los procesos educativos. De esta forma los itinerarios formativos ganarán en significatividad y realismo.

g) El educador ha de huir de la eficacia inmediata en su labor de acompañamiento. Su trabajo es a largo plazo, es una inversión de futuro que tendrá su fruto a lo largo del tiempo.

h) La tutorización y el acompañamiento, en estos contextos, se realiza al hilo de la vida del grupo, de forma espontánea. En este sentido deberá de hacerse el encontradizo para todo aquel que lo necesite buscar.

i) El educador cuidará la maduración integral del adolescente, que es el criterio de calidad de todo proceso educativo.

j) El acompañamiento lleva consigo unas grandes dosis de escucha, de paciencia, para ofrecer una palabra de ánimo y optimismo que capacite al adolescente para afrontar la difícil tarea de la construcción de su identidad con responsabilidad.



miércoles, 8 de abril de 2009

La clase perdedora..... A vueltas con la exclusión y la desigualdad educativa


El día 7 de abril apareció un interesante reportaje en El Pais. Bajo el título "La clase perdedora", José Luis Barbería, corresponsal del País, en el País Vasco, ofrece una enjundiosa reflexión sobre la compleja realidad de la escuela y la desigualdad, analizando distintas perspectivas de la misma. La imagen que encabezaba el reportaje refleja de modo magistral la realidad a la que hace referencia, pues, una vez más, "una imagen vale más que mil palabras". Reproducimos el texto del artículo y la imagen. Ojalá nos sea provechoso.


"Imaginemos el sistema educativo como una larga de carrera de obstáculos. Lo primero que salta a la vista es el alto grado de abandonos prematuros y de participantes descalificados por no haber cubierto la distancia mínima en el plazo establecido. Lo segundo que llama la atención es la extracción social de los que se quedan por el camino, ya en los primeros tramos, y cargan con los sambenitos estigmatizadores del "fracasado escolar" y de "repetidor". Quítese de la cabeza la convicción de que la escuela es, por excelencia, el espacio natural de la igualdad de oportunidades que consagra la Constitución. Hágase a la idea de que, pese a los buenos propósitos, el éxito académico no depende exclusivamente del esfuerzo y de la capacidad personal de su hijo.

¿Cómo se explica, si no, que los perdedores pertenezcan de forma tan abrumadoramente mayoritaria a las familias de rentas más bajas? Por muchos casos de hermanos con rendimientos académicos dispares que se den, el análisis del problema establece que no estamos ante cuestiones personales. No es cierto que los alumnos partan de la línea de salida en condiciones idénticas y con competencias similares. Las diferencias están ya presentes en el kilómetro cero porque a la hora de matricularles por primera vez ya hay niños a los que se les ha inculcado el amor por la lectura y el conocimiento y otros a los que no. Por lo mismo, hay padres que acompañarán los estudios de sus hijos y velarán para que adquieran la mejor formación y otros que se inhibirán de esa tarea.

España partía hace sólo tres décadas de una situación muy alejada de los países desarrollados, también educativamente hablando, pero ha conseguido en ese tiempo ampliar la escolarización obligatoria hasta los 16 años, con uno de los sistemas educativos más equitativos de la OCDE, según el Informe Pisa -que evalúa el nivel de conocimientos de los jóvenes de 15 años de 55 países del mundo. El informe dice que si se eliminan los condicionantes socioeconómicos y culturales de los alumnos, las escuelas españolas públicas, privadas y concertadas dan unos resultados muy similares entre sí. Sin embargo, ese contexto sigue pesando enormemente. Los hijos de los trabajadores no cualificados tienen 4,5 veces menos de probabilidades de acceder al ámbito universitario que los vástagos de los profesionales de alto nivel. Sólo un tercio de los de familias obreras o de asalariados del campo cursará el Bachillerato y de ellos únicamente la mitad llegará a la universidad. Si usted no tiene estudios, le conviene saber que su chico cuenta con 20 veces más de posibilidades de incurrir en el fracaso escolar que el hijo de padres universitarios; exactamente, el 40% contra el 2%, según el estudio recientemente publicado por el profesor de Sociología de la Universidad de La Laguna, José Saturnino Martínez.

El sistema educativo es una maquinaria de reproducción de las desigualdades socioeconómicas, aunque en el caso de los alumnos particularmente brillantes y trabajadores deje márgenes de maniobra para "la movilidad de clase" y haya acompañado la irrupción de las mujeres, cuyo rendimiento es muy superior.

Gracias a las becas, siguen dándose ejemplos de alumnos de familias de rentas muy bajas que acaban una y hasta dos carreras universitarias. Pero no dejan de ser una notable excepción en un modelo en el que el capital cultural y económico condiciona fuertemente el rendimiento escolar y el estatus social. Es lo que las estadísticas llevan voceando tercamente sin que ese debate llegue a prender en la opinión pública. Y eso, que, como han puesto de relieve los economistas Jorge Calero y Josep-Oriol Escardíbul, la educación determina cada vez más la posición laboral y las trayectorias vitales de las personas.

"La extensión de la escolarización y la evidencia de que, por lo general, los hijos superan el nivel de conocimiento de sus padres contribuye a ocultar que las desigualdades relativas se mantienen más bien constantes para los chicos, aunque hayan disminuido entre las mujeres", opina José Saturnino Martínez.

Pero las estadísticas hablan de un problema colectivo que, además de socavar la equidad y la justicia, compromete el futuro del país arrojando al mercado de trabajo a masas de jóvenes poco cualificados para afrontar la "sociedad del conocimiento". Ahora vemos en las colas del paro a esos chicos que, sobre todo en el Sur y el Levante español, abandonaron prematuramente sus estudios tras el reclamo de un buen salario en la construcción o la hostelería.

Sólo el 68% de los jóvenes españoles cursa los estudios secundarios postobligatorios del bachillerato y los Ciclos Formativos de Grado Medio, frente al 81% medio del conjunto de la OCDE. Ese dato nos sitúa a la cola de Europa, únicamente por encima de Portugal y Malta, en un momento en el que la UE aspira a que el 85% de los jóvenes menores de 22 años hayan "completado" los estudios de Enseñanza Secundaria Superior en 2010. A ese "cuello de botella" en el sistema hay que sumar una tasa de fracaso escolar del 30,8%, el doble de la media de la UE-27. "El sistema reproduce la estructura social de España. Las familias de rentas altas envían a sus hijos a las escuelas privadas, en su mayoría, regidas por la Iglesia católica, mientras que las familias de rentas medias y bajas los envían a escuelas públicas, donde se concentran los hijos de los inmigrantes. Esta polarización por clase social caracteriza el sistema escolar en España", afirma Viçenc Navarro, economista y politólogo.

De hecho, las diferencias de rendimiento escolar registradas en el Informe PISA se explican básicamente por el nivel social, tanto de los padres como de los centros. Los investigadores han llegado a la conclusión de que la variabilidad observada entre centros educativos en las pruebas de lectura está asociada en un 50% a las características del estudiante, muy particularmente, al estatus socioeconómico de su familia y también al sexo, la edad y la condición o no de inmigrante. Las características del centro influirían en los resultados en un 16%, mientras que la naturaleza competitiva o cooperativa de los métodos didácticos, los medios materiales y el tipo de gestión no superarían el 6%. Descubrir que los elementos determinantes del rendimiento escolar son, en gran medida, ajenos al sistema ha sido una gran sorpresa para muchos teóricos que fían todas las soluciones a las reformas políticas o al incremento de la financiación.

No es un secreto que los alumnos de los colegios privados (independientes y concertados) obtienen, por lo general, mejores promedios que los de las escuelas públicas, aunque tampoco es evidente que esos resultados reflejen mejoras educativas. "Los centros privados pueden conseguir un mejor clima escolar por la vía de concentrar alumnos de características parecidas, pero el rendimiento académico de los adolescentes de los centros públicos sería, incluso, superior si se descontaran los factores socioeconómicos", sostienen Calero y Escardíbul. Así, la supuesta "calidad" educativa de esos centros no sería otra cosa que la "calidad" cultural y económica de los padres que llevan a sus hijos a esos colegios.

La mayoría de los expertos opina que el nivel cultural de los padres pesa más que sus recursos económicos. Queda fuera de toda duda que el sistema muestra una enorme resistencia a ser modificado. "La segregación urbana produce segregación escolar porque los centros privados están ubicados generalmente en áreas de población de nivel socioeconómico elevado y, por lo tanto, tienen mayores probabilidades de matricular a usuarios de ese nivel", indica Escardíbul. Las familias con más recursos seleccionan con mayor cuidado el centro escolar de sus hijos. Jorge Calero y otros estudiosos ponen el acento en lo que denominan el "efecto suelo", según el cual, el temor a perder posición social y la preocupación por la formación aumentan a medida en que se asciende de clase. Por lo mismo, y a la inversa, las familias de rentas más pobres tendrían menos inquietudes de esa naturaleza por la imposibilidad misma de descender en la escala social. Según esta teoría, la actitud de los padres ante la educación estaría, pues, condicionada por el análisis coste-beneficio. Las familias de menores rentas tienen mucho más en cuenta los ingresos que se dejan de percibir por aplazar la entrada en el mercado de trabajo.

¿Es exagerado afirmar que en la medida de sus recursos, las familias "compran" el nivel social, económico y de formación de los compañeros de colegio y potenciales amigos de sus hijos? Los centros privados tienden a seleccionar a sus alumnos-usuarios y a blindarse contra los estudiantes problemáticos. De alguna manera, la particularidad de su oferta descansa, precisamente, en su capacidad de seleccionar a sus estudiantes. Y eso que en el plano académico y de la disciplina no se puede homogeneizar bajo la misma mirada prejuiciosa a todos los hijos de la inmigración. "Me gustaría tener más inmigrantes en mi clase, pero siempre que sean chinos", apunta, con un punto de humor, una profesora de un centro público de Madrid.

Aunque, según algunos teóricos, la financiación pública adicional a los centros privados apenas mejora los resultados educativos, no se puede negar que, desde el punto de vista de los intereses particulares, optar por la enseñanza privada en España es una buena inversión. Puede, incluso, decirse que es tan buen negocio privado como mal negocio para el conjunto de la sociedad. La huida de la escuela pública que las clases medias iniciaron a mediados de los noventa no se ha detenido. El número de estudiantes de las universidades privadas pasó de 58.875 a 132.794 durante los años 1995- 2003, periodo en el que la enseñanza pública superior descendió de 1.449.967 a 1.349.248 alumnos. Contra lo que se supone, la incorporación de los hijos de inmigrantes sin formación no repercute negativamente en el rendimiento escolar medio si son menos del 10% de la clase.

"Ningún otro país europeo presenta porcentajes tan altos de población en la enseñanza privada, que genera un gasto superior por alumno. En España, la escuela es clasista en lugar de ser una institución multiclasista donde cristalice el concepto de ciudadanía", critica Vincenç Navarro. Los estudios de la OCDE ponen de manifiesto el elevado peso proporcional del gasto privado español en educación, -0,5% del PIB en 2002, el más elevado de la UE a 15 -, en un país que invierte en enseñanza -4,3% del PIB en 2002- un punto menos de su PIB que los socios europeos.

En el extremo opuesto, los hijos de familias que responden a los indicativos de una madre inmigrante de cuello azul (trabajadora no cualificada) con menos de 100 libros en casa, aparecen potencialmente abocados al fracaso.

Remover las desigualdades sociales requiere que la educación sea lo más independiente posible de las condiciones socioeconómicas de los alumnos. "Habría que invertir justamente la situación actual para que la igualdad formal de oportunidades se convierta en igualdad real de oportunidades. Hay que impedir que las desigualdades de origen colonicen el sistema", subraya Jorge Calero. Según Escardíbul, la proclamada igualdad de oportunidades se resiente también porque la reserva de plazas limita la posibilidad de que los alumnos de incorporación tardía, inmigrantes, por lo general, entren en un centro concertado. La capacidad de recabar recursos económicos de las familias y de seleccionar a los alumnos de Bachillerato en función de sus notas constituye, a su juicio, otro obstáculo adicional.

"Aunque las becas y los programas de educación compensatoria cumplen una función notable, el sistema sigue siendo bastante selectivo en el acceso a los centros concertados y actúa insuficientemente en las aulas para corregir las desigualdades sociales. Las Administraciones deberían tener en cuenta que ubicar las escuelas en tal o cual zona contribuye a reducir o a incrementar la segregación", indica. El incremento de las becas y la inversión, la evaluación pública de los resultados de cada centro y la promoción del consumo familiar de bienes culturales son otras de sus propuestas.

Pero el obstáculo mayor que lastra el objetivo de la igualdad de oportunidades es el bajo nivel educativo de los padres. Aunque España es el cuarto país del mundo con mayor diferencia de nivel educativo entre la generación de los padres y la de los hijos, este despegue no le ha liberado todavía del peso inerte del pasado. El grado de formación de los padres que en 2004 tenían hijos de 17 o 18 años era el más bajo de la UE, excepción hecha de Portugal.

Los déficits académicos de los alumnos son, en buena medida, fruto de las carencias culturales de la propia sociedad. Tenemos la paradoja de que el fracaso y la repetición de curso son moneda corriente, incluso en comunidades como La Rioja o Castilla y León que, por sí mismas, podrían disputar a Finlandia y a Corea del Sur los primeros puestos de la excelencia en el Informe PISA. La tardía expansión de nuestro sistema académico hace que los escolares paguen hoy el retraso acumulado a lo largo de décadas".

domingo, 29 de marzo de 2009

Historias del día a día



De la mano de Chambao....


Miles de sombras cada noche trae la marea,
navegan cargaos de ilusiones que en la orilla se quedan.
Historias del día día, historias de buena gente.
Se juegan la vida cansaos, con hambre y un frío que pela.
Ahogan sus penas con una candela,ponte tu en su lugar,
el miedo que en sus ojos reflejan,la mar se echo a llorar.

Muchos no llegan, se unden sus sueño papeles mojaos, papeles sin dueño Muchos no llegan se unden sus sueño papeles mojaos, papales sin dueño

Fragiles recuerdos a la deriva degarran el alma,
cala to los huesos el agua los arrastra sin esperanza.
La impotencia en su garganta con sabor a sal,
una bocanada de aire le da otra oportunidad.
Tanta noticia me desespera, ponte tu en su lugar,
el miedo que en sus ojos reflejan, la mar se echo a llorar.

Muchos no llegan, se unden sus sueño papeles mojaos, papeles sin dueño Muchos no llegan, se unden sus sueño papeles mojaos, papeles sin dueño

Muchos no llegan, se unden sus sueño papeles mojaos, papeles sin dueño
Muchos no llegan, se unden sus sueño papeles mojaos, papeles sin dueño

miércoles, 10 de diciembre de 2008

X CIOIE y exclusión


Durante los días 11, 12 y 13 de Diciembre se celebra en Barcelona el X Congreso Interuniversitario de Instituciones Educativas. El CIOIE es un congreso bienal que reune a profesores e investigadores de las universidades españolas vinculados al área de conocimiento de la organización y la gestión educativa y a profesionales de la dirección, gestión y supervisión de instituciones y servicios educativos. Con el lema Organizaciones Educativas al Servicio de la Sociedad se quiere resaltar el carácter instrumental de las organizaciones en el seno de la sociedad en la que están inmersas y su compromiso con el desarrollo de una sociedad más justa, equitativa y solidaria.
Dentro del rico programa destacamos un simposium que tiene como temática articuladora las respuestas organizativas y pedagógicas a la compleja realidad de la exclusión educativa. Bajo el título Respuestas organizativas y pedagógicas ante el riesgo de exclusión educativa, y con la coordinación de los catedráticos Juan Manuel Escudero (Universidad de Murcia) y Antonio Bolivar Botía (Universidad de Granada), se presentan algunos resultados provisionales de la investigación que se está llevando a cabo por medio de un Proyecto Coordinado , Estudiantes en riesgo de exclusión educativa en la ESO. Situación, programas y buenas prácticas, en fase de desarrollo desde 2006-2009, realizado por dos equipos de investigación de las Universidades de Murcia y Granada, dirigido, respectivamente, por los profesores anteriormente citados. Incluye además, una aportación de un proyecto de investigación similar, desarrollado por un grupo de investigación de la Universidad del País Vasco, dirigido por la profesora Begoña Martínez Domínguez.
Todas las aportaciones comparten un marco teórico de referencia sobre el alumnado en riesgo de exclusión educativa, una serie de decisiones metodológicas relativas al estudio de campo (cuestionarios, entrevistas, análisis documentales, estudios de datos cuantitativos) y a un conjunto de estudios de caso (entrevistas en profundidad, observaciones de situaciones de enseñanza-aprendizaje, historias de vida de estudiantes).
El profesor Juan Manuel Escudero realizará la presentación del simposium situando las distintas aportaciones en el horizonte del proyecto coordinado. El profesor Antonio Bolivar con su aportación Alumnos en riesgo de exclusión educativa y buenas prácticas: dos conceptos borrosos para comprender fenómenos educativos complejos, hará una aproximación conceptual, compartida en los distintos desarrollos, a la realidad de la exclusión y las buenas prácticas. Las dos aportaciones procedentes de la Universidad de Murcia, Hacia una caracterización de las buenas prácticas pedagógicas ante el riesgo de exclusión educativa, presentada por Mónica Vallejo, y Medidas académico-organizativas en respuesta al riesgo de exclusión educativa en la ESO, presentada por María Jesús Entrena, ofrecen algunas consideraciones, datos y análisis, sobre "buenas prácticas" pedagógicas y una descripción de las distintas medidas organizativas dispuestas en la región murciana, con algunas ilustraciones sobre su funcionamiento en un conjunto de centros.
En la aportación del País Vasco, Respuestas de los Centros de Iniciación Profesional para evitar la exclusion sociolaboral de los jóvenes más vulnerables, elaborada por Begoña Martínez Domínguez, se describe la singularidad organizativa del programa estudiado en diversos CIPs, y se analiza el modelo formativo desescolarizado que los caracteriza, insistiendo en una serie de aspectos positivos para llenar de contenidos formativos y posibilidades de vida a chicos y chicas "abandonados" por la escuela y el curriculum regular.
La aportación del equipo de Granada, Medidas organizativas para luchar contra el estigma de los alumnos de los Programas de Garantía Social, presentada por José Manuel Martos Ortega, incide en el aspecto humano y el rostro en el que toman carne las dinámicas de exclusión, los aspectos estigmatizantes que tiene para quien los vive, describiendo las medidas organizativas que se toman en un centro para contrarrrestar la estigmatización de estos alumnos y alumnas y sus efectos negativos.
Ojalá este simposium sirva para compartir estas ricas experiencias y para evidenciar las inquietudes y el buen hacer de tantos profesionales que, desde el anonimato ,son los artífices de esas buenas prácticas que buscan erradicar la exclusión educativa para construir una escuela más equitativa. Jose Martos.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Medidas contra el abandono escolar prematuro

El pasado 2o de noviembre, en una rueda de prensa, la ministra de Educación, Políticas Sociales y Deporte, en una rueda de prensa, presentó un paquete de medidas para luchar contra el abandono escolar temprano.
Si tuviésemos que calificar dichas medidas con un calificativo utilizaríamos dos: necesarias y urgentes ante la situación actual. El sistema de indicadores elaborado por la OCDE y publicado en el año 2007, nos hace caer en la cuenta de la situación española, y en concreto, de lo que se ha dado en llamar el abandono escolar prematuro, es decir, el porcentaje de población de 18 a 24 años que no están escolarizadas y que tienen como estudios máximos la educación secundaria obligatoria. El gráfico que reproducimos, tomado de los datos ofrecidos por el Instituto de Evaluación en el año 2007 describen un panorama desolador. Frente al 15,3% en el que se sitúa la media europea, España, desgraciadamente, vuelve a ser uno de los países que se encuentran a la cabeza de este problema educativo con un 29,9%. En la misma rueda de prensa a la que nos referíamos se indicaba un porcentaje mayor: 31% de jóvenes españoles frente al 14,8% de la media europea.
Un sistema educativo, que quiera fundamentarse sobre el principio de la equidad ,no puede pasar de largo ante esta situación sangrante de quiebra que evidencian las estadísticas. Así el Plan para reducir el abandono escolar, aprobado en una Conferencia Sectorial de educación, se propone para el año 2012 reducir a la mitad el porcentaje antes señalado.
Si analizamos el perfil de jóvenes que engrosan ese porcentaje obsevamos que muchos de ellos no han alcanzado ni siquiera la titulación obligataria. Las medidas se dirigen a prevenir esa situación desde la etapa de educación obligatoria.
Ojalá las comunidades autónomas sepan aprovechar ese plan y aplicar las distintas medidas con eficacia y decisión, para que estas no sean de nuevo otra declaración de intenciones sino una etapa decisiva para alcanzar una escuela que prevenga contra todo tipo de desigualdad.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Perfil de los jóvenes en situación de exclusión social


Diferentes estudios y diagnósticos señalan que los jóvenes constituyen uno de los sectores más vulnerables ante el actual proceso de crisis y transformaciones económicas. Los profundos cambios económicos y tecnológicos de los últimos veinte años y la crisis del Estado de Bienestar, han ocasionado una fuerte ruptura del mundo del trabajo y de los mecanismos de reproducción social, tanto familiares como institucionales, que tradicionalmente facilitaban el acceso a bienes y servicios, y en cuyo contexto el Estado garantizaba oportunidades efectivas de integración social para este colectivo.
El paso por el sistema educativo primero y la inserción laboral en un trabajo cualificado más tarde, constituían un recorrido habitual o, al menos posible. Este camino posibilitaba la mejora progresiva de las condiciones de vida y contribuía a la integración socieal. La crisis del empleo afecta, actualmente, al conjunto del colectivo juvenil y especialmente a los más desfavorecidos social y educativamente. Si la exclusión social se vincula con la precarización del empleo y con la fragilización de los vínculos sociales, si remite a identidades sociales en crisis, los jóvenes –y los jóvenes pobres particularmente- son los más afectados por este conjunto de fenómenos críticos.

LAS FORMAS Y LOS RIESGOS DE EXCLUSIÓN

Existen distintas zonas de exclusión que se construyen a partir de las diversos riesgos de exclusión y que afectan a los distintos grupos sociales de manera desigual:

1. Zona de integración, seguridad o estabilidad, que corresponde a una situación típico-ideal de población con trabajo, con seguridad social y con relaciones familiares estables. No se supone amenaza para la integración social.

2. Zona de vulnerabilidad, precariedad o inestabilidad. Esta situación se caracteriza por la fragilidad, la inseguridad en las relaciones laborales y la inadecuación de los soportes familiares y sociales.

3. Zona de exclusión o marginación, caracterizada por una retirada del mundo laboral, la ausencia de otro tipo de protección social, y marginación social. Este grupo sufre las formas más extremas de pobreza, carece de acceso a formas normalizadas de participación social, y son considerados incapaces de salir por sí solos de esta situación. En este grupo se encuentran los tradicionales beneficiarios de los Servicios Sociales.

En la zona de vulnerabilidad y de exclusión predominan los factores que abocan al individuo a una situación de inestabilidad laboral y de fragilidad en las relaciones sociales. En estos casos se distinguen:

a. Pobreza económica: problemas relacionados con la vivienda y con las relaciones sociales que no son familiares.

b. Exclusión social: supervivencia gracias a la economía sumergida o irregular, problemas de residencia, erosión de redes familiares.

c. Exclusión social severa: subsistencia gracias a economía sumergida o a la mendicidad, los ingresos, cuando existen son sumamente escasos, serio deterioro de hábitos y normas sociales; problemas de residencia o ausencia de esta.

La situación del pobre excluido se caracterizaría por el no acceso a algún tipo de salario, jubilación o subsidio, y el verse privado de los sistemas de protección social. La situación de exclusión está asociada a situaciones de pobreza extrema, pero la situación va más allá de la pobreza, ya que la exclusión se refiere a la no participación en el conjunto de la sociedad; los excluidos se convierten en no-ciudadanos.

La exclusión puede provenir de la ruptura de una relación laboral duradera pero también de la desintegración del grupo familiar (el caso, por ejemplo, de familias monoparentales), de la acumulación de problemas sociales, económicos, de salud, y de muchas otras causas porque la característica de los excluidos es su gran heterogeneidad.”

La exclusión, al afectar la pertenencia del individuo a las instituciones de producción, participación y protección social y afectiva, afecta gravemente la identidad personal y las posibilidades integración social efectiva. La ruptura de los lazos sociales –sea por la falta de empleo, de protección social o de redes familiares- pueden conllevar a las situaciones de riesgo - y potenciar situaciones de marginalidad, delincuencia, violencia, desarraigo social y familiar, ingreso en centros de reforma, prisión …

RIESGO Y EXCLUSIÓN EN LOS JÓVENES

Con estas caracterizaciones de las condiciones de riesgo y exclusión, pueden hacerse algunas consideraciones finales acerca de las situaciones de riesgo y exclusión en los jóvenes:

-Situaciones problemáticas de inestabilidad material, social y/o afectiva, los jóvenes carecen o pierden las oportunidades para acceder a instituciones, espacios o ámbitos de formación que les permitiría construir las capacidades para integrarse al mundo laboral y por lo tanto, a otras relaciones sociales.

- Cuando la necesidad de formación y preparación para el futuro se ve confrontada con la de cooperar en la subsistencia familiar o propia, en un contexto de precarización del trabajo y falta de oportunidades laborales, que se suman a la escasa e incompleta profesionalización de los más jóvenes ante un entorno que demanda experiencia. Jóvenes que se incorporar al mundo laboral en temprana edad, dejando su formación y promoción socio-laboral a un lado.

-Debilitamiento o falta de referencias familiares, institucionales y/o grupales, y bajo el riesgo de perder las características de su identidad, el joven se ve llevado a construir otras referencias y a adoptar otras normas (muchas veces no socialmente aceptadas) a través de la pertenencia a una pandilla, el uso de drogas, o actividades que lo conducen a la violencia.

-Cuando adolescentes y jóvenes no encuentran espacios de reconocimiento familiar o grupal, ni cuentan con espacios institucionales en los cuales intercambiar y comunicar sus experiencias y encontrar empatías y solidaridades, el riesgo radica en que sólo entre los pares pueda encontrar un espacio de comprensión y de afecto, y esto lo haga completamente dependiente y vulnerable de las reglas y demandas de un grupo.

-Por su apariencia física (adolescente o joven pobre = marginal = pandillero = delincuente) es descalificado socialmente, estigmatizado y depositario de sospechas. El riesgo entonces radica en que el joven sea identificado como sujeto de observación, control o detención, y calificado como violento, delincuente o infractor, sin que esto corresponda totalmente a la realidad.

-En ocasiones por parte de la opinión pública, de los medios de comunicación, o de personas significativas de su mundo social, es descalificado en su identidad, desvalorizado como persona, y reducido, a través de apreciaciones negativas, a la categoría de nadie, el riesgo entonces radica en la búsqueda de respuestas mágicas a través de las drogas o a la destrucción de su integridad personal.

-Situaciones donde se descalifican las pertenencias culturales, y cuando lo que aprecia el joven como parte de su identidad –su grupo étnico, su lengua o sus costumbres- se convierte en un objeto de discriminación, como en el caso de una educación homogeneizadora de las diferencias culturales. Cuando se desvalorizan sus condiciones culturales, familiares e históricas que han contribuido a conformar su identidad, el riesgo radica en la posible pérdida de referencias culturales, en la dificultad de apropiarse de patrones ajenos (como de los contenidos de la educación) y de que existan escasas posibilidades de integrarse a la sociedad, más allá de un espacio comunitario o local.

-Cuando no se promueven espacios de producción y participación en los cuales se construya una pertenencia y una identidad, el riesgo para los jóvenes consiste en la pérdida en la capacidad de un desarrollo autónomo, de la posibilidad de ejercer derechos y responsabilidades, y de asumir la plena ciudadanía. Mientras no existan mecanismos de inclusión efectiva para los jóvenes –no solo como meros receptores de los servicios sociales- el riesgo consiste en que la incorporación creciente y sostenida de las nuevas generaciones no sea correlativa con estrategias de construcción de pertenencias y de integración social.


JÓVENES INMIGRANTES EN RIESGO DE EXCLUSIÓN SOCIAL
La mayoría de los chavales jóvenes que llegan a nuestro país procedente de Marruecos, son apenas niños o adolescentes que llegan a España con una idea preconcebida, como una tierra rica en la que pronto encontrarán trabajo, papeles y una estabilidad que en su país jamás tendrán. Un alto porcentaje de estos jóvenes llegan a nuestro país siendo menores de edad, aunque en realidad la mayoría son mayores que con objeto de entrar en algún Centro de Menores aseguran tener menos de 18 años. Esta situación les permite acceder a estos Centros de Acogida, en donde permanecerán hasta el cumplimiento de la mayoría de edad, y del cual muchos de ellos saldrán sin formación, sin reseñas familiares, ni documentos, quedando abocados a la marginalidad y la delincuencia.
A lo largo de este tiempo, la experiencia adquirida resulta más que positiva, teniendo en cuenta que de no ser por este Programa muchos de los chavales que llegan a nuestra ciudad quedarían vacíos de toda clase de hábitos sociales y herramientas básicas que les permitirán en un futuro expresarse en nuestro idioma, desarrollar un oficio y lograr un enriquecimiento personal fruto de la interculturalidad que desde el Proyecto de Jóvenes les ofrecemos.
Alguno de ellos, son nombres para la mayoría de nosotros no nos suenan más que a nombres árabes, a chicos marroquíes y por que no, a cierto rechazo social. Pero la verdad es que detrás de cada uno de estos nombres se encuentra una situación que para muchos de nosotros sería impensable que alguna vez pudiésemos vivir.
La mayoría de los chavales jóvenes que llegan a nuestro país procedente de Marruecos, son apenas niños o adolescentes que llegan a España con una idea preconcebida, como una tierra rica en la que pronto encontrarán trabajo, papeles y una estabilidad que en su país jamás tendrán.
Un porcentaje alto de estos jóvenes llegan a nuestro país siendo menores de edad, aunque en realidad la mayoría son mayores que con objeto de entrar en algún Centro de Menores aseguran tener menos de 18 años. Esta situación les permite acceder a estos Centros de Acogida, en donde permanecerán hasta el cumplimiento de la mayoría de edad. Muchos de los chavales no llegan a permanecer en dichos Centros, más que el tiempo justo que tardan en hacerles las pruebas que demuestran la edad aproximada (aunque no exacta).
Una vez cumplida la mayoría de edad todos los jóvenes salen del Centro, algunos de ellos documentados (siempre y cuando estén el tiempo estimado para documentarles), otros indocumentados, algunos con formación, y otros con un trabajo remunerado que les permite ser autónomos. Pero ¿que ocurre con todos los jóvenes que salen sin documentar y sin formación, o con aquellos que llegan a nuestro país siendo mayores, adolescentes, sin reseña familiar, sin un oficio ni una profesión reconocida? Ante éste pregunta se plantea un serio problema para esta población que en muchos casos están abocados a la marginalidad, a vivir en casas abandonadas, al consumo de diferentes sustancias, y a la inclusión en grupos dedicados a la pequeña delincuencia. Algunos de estos chavales, dedicados al pequeño “trapicheo” , si no son literalmente “sacados” de este ambiente, les espera un futuro no muy prometedor en el que caen en la dinámica del “dinero fácil” y el no trabajar.
Su peregrinaje comienza en el puerto de alguna ciudad de las costas en donde llegan escondidos en bajos de camiones, en barcos que cruzan el estrecho etc. aludiendo todo control policial y buscando cualquier espacio mínimo que les permita entrar en España y cumplir el sueño Europeo, el cual en muchos casos no es un sueño real, sino toda una pesadilla que comienza en Marruecos, cuando las propias familias impulsan y les hablan a sus hijos de la vida que pueden tener en España.
Una vez que aterrizan en Algeciras, Málaga, y últimamente en las costas granadinas, estos adolescentes comienzan una auténtica búsqueda por encontrar trabajo y papeles, a pesar de que la mayoría de ellos nunca ha trabajado, ni tienen una profesión u oficio reconocido, por lo que los trabajos que van a encontrar, van a ser trabajos clandestinos en donde no se cumplen las condiciones mínimas que todo trabajador ha de tener, ya que son sometidos a trabajos mal pagados y con una larga jornada laboral que nos les permite más que llegar a la “casa” en la que estén malviviendo, comer la poca comida que tengan y descansar para la próxima jornada.

POTENCIALIDADES.
Los recursos y las expectativas de los jóvenes, las características de las condiciones socio-institucionales de los contexto socio-comunitario de los jóvenes y sus familias y la integración de estos dos elementos a través de modalidades de participación comunitaria / capacitación para el trabajo, adecuadas para generar un proceso de inclusión social a través de un empleo productivo estable y digno y/o servicios sociales a la comunidad.
Como medidas para trabajar las potencialidades de los jóvenes en situación de exclusión social, en la búsqueda de una inclusión social se debería generar cambios en las condiciones de vida de la población de jóvenes, sus grupos familiares y los contextos socio-comunitarios de residencia, a la vez que obtener un diseño de política social para jóvenes de núcleos familiares pobres de impacto real sobre la situación social de marginación y exclusión de esta población.
El mercado de trabajo cambia paulatinamente y se apoya cada vez más en el conocimiento y en la información. Las nuevas tecnologías de la información y los nuevos sistemas de comunicación modifican los perfiles laborales y su cualificación profesional. Además la libre circulación de personas y la apertura a nuevos mercados pone de manifiesto la idea de que los trabajadores y sobre todo a los jóvenes que se incorporan por primera vez deben ser capaces de enfrentarse a nuevas formas de trabajo.
Las personas jóvenes deben ser agentes del cambio, deben dibujar el futuro teniendo en cuenta, por un lado, el presente en el que están situadas y, por otro, ser conscientes de que ya no funcionan las "recetas" del pasado.
Los nuevos conocimientos y competencias que se demandan desde el mundo empresarial son, entre otros, la capacidad de interpretar y anticiparse y la habilidad para operar con la abstracción. También existe una serie de competencias, conocimientos y destrezas lo suficientemente ricas y elementales que son válidas para distintos perfiles profesionales como son:
- La autoestima sin complejos de inferioridad que permita a los jóvenes situarse críticamente en el nuevo entorno socio-profesional, logrando así adaptarse a los cambios que sean necesarios.

- La capacidad de razonar, pensar e integrar.

- Las personas jóvenes deben estar preparadas para desarrollar funciones de relación y comunicación que se basen en el descubrimiento de los demás, aprendiendo a escucharles y estar atentas a sus demandas.

- Capacidad de trabajar en equipo basada en los principios democráticos de participación y cooperación.

- Enfrentarse profesionalmente ante problemas no estructurados, analizarlos críticamente adoptando un espíritu ecléctico y tomar decisiones al nivel que le corresponda.

- Una dosis de entusiasmo que se manifestará en el interés y la pasión con las tareas que se realizan en el trabajo.

- Capacidad para localizar la información y la capacidad para interpretar datos. En un mundo en el que continuamente estamos sometidos a un bombardeo de información serán de suma importancia tener claros el "Qué",el "Cómo" el "Dónde". el "Cuando" y el "Por qué" de las cosas.

CONCLUSIÓN
Hacen falta competencias relacionadas con la gestión y la comunicación; pero sobretodo capacidad para saber "estar" y "ser" persona. Tenemos que aprender a vivir con el cambio como abanico de infinitas posibilidades desafiantes y no amenazadoras, fomentar la curiosidad y estimular la creatividad, aprender el valor añadido que tiene el hecho de trabajar en equipo donde se respiren vientos de auténtica libertad y responsabilidades de y para todos, aprendiendo de una vez por todas lo que significa ser personas "activas". Los jóvenes pueden elegir entre caer en la trampa de la inercia del rumbo de los acontecimientos o, por el contrario, llevar el timón de los mismos y construir un futuro mejor para las nuevas generaciones.
La calidad de la oferta debe facilitar la participación de jóvenes que se hallan en situaciones de exclusión social u otras de especial dificultad. Entre las líneas de avance que se apuntan figuran: apoyo de la administración a la flexibilización y la experimentación en los actuales proyectos; realización de planes específicos y proyectos piloto relativos a la situación de jóvenes inmigrantes provenientes de países extracomunitarios; trabajo conjunto de las entidades especializadas en jóvenes y en colectivos de exclusión.
El fracaso escolar era y continúa siendo un problema educativo y social de primer orden en todos los países que han superado el reto inicial de la escolarización de toda la población. Adopta diversas formas: el absentismo y posterior abandono del sistema educativo; la inadaptación al medio escolar; la no obtención del certificado de educación secundaria, la no adquisición de las competencias socioeducativas básicas que posibiliten la integración social y laboral.
Junto a los procedentes de los colectivos más vulnerables, encontramos hoy a jóvenes que vienen de entornos normalizados, pero que están desmotivados y no se adaptan a la escuela, los que causa un gran desconcierto entre el profesorado, ya que no hay condiciones desfavorables objetivas que justifiquen ese fracaso.
Los adolescentes que carecen de redes de apoyo social se ven abocados a incorporarse al trabajo en situaciones de gran precariedad y con escasas posibilidades de consolidar su situación laboral. Por esta razón, se verán desplazados del mercado tan pronto varíen las condiciones económicas actuales y aparezcan los primeros síntomas de recesión económica.
El sistema educativo no es capaz por sí mismo de atender todo este fracaso escolar, y se ve desbordado a la hora de afrontar este reto. La Administración educativa debe cooperar con los departamentos de trabajo, empleo y bienestar social, así como con los servicios sociales de educación, juventud, y con los servicios sociales municipales.
Para afrontar este problema, hay que articular estrategias complementarias:

– El sistema educativo reglado debe repensar su realidad e incorporar cuantas medidas de flexibilización y adaptación considere necesarias para reducir los índices de fracaso escolar. Hemos de ser conscientes de que, si estas medidas fueran eficaces, seríamos capaces de reducir significativamente el porcentaje de alumnos que fracasan.

– Todos los agentes socioeducativos con responsabilidad en el entorno deben articular los instrumentos que garanticen la adecuada transición a la vida activa de los jóvenes que no logren el título, una vez introducidas todas las medidas de adaptación posibles, mediante actuaciones lideradas desde el ámbito municipal.


Luis Joaquín Pérez Gómez.
Profesor Técnico de Formación Profesional de la Familia Profesional de Servicios Sociocomunitarios y a la Comunidad.