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domingo, 28 de junio de 2009

Todo sobre la ecuación porro-recreo


Verónica, 15 años, espera ante la puerta de su colegio con un cigarro en la mano. Viste uniforme escolar -falda, calcetines por la rodilla y una larga hilera de pulseras, su toque personal-, tiene la tez blanca, ojos rasgados y el desparpajo suficiente para quedar con una periodista desconocida que quiere hablar sobre porros. Del centro, un concertado religioso de una zona de clase media-alta de Madrid, entran y salen niños de distintas edades. Acaba el curso y se palpa su excitación.

"Si fumo, la clase se me hace más amena, imagino cosas graciosas"

"La profesora me preguntó por qué tenía los ojos rojos. Estoy resfriada, dije"

De gesto dulce y buenos modales, Verónica es hija de dos profesionales cualificados que se preocupan por su educación. Cuando su madre se enteró de que había empezado a fumar cigarrillos (el inconfundible tufo del humo en la ropa) tuvo con ella una larga conversación sobre las consecuencias del tabaco y le mostró fotos de pulmones machacados por años de consumo. "Pensé que me iban a matar pero no fue para tanto".

Así que sus padres saben que fuma. Lo que no saben (o eso opina su hija) es que también fuma porros. Y bastantes. Verónica siempre lleva consigo un neceser negro que hoy contiene dos paquetes de papel de liar, un cenicero portátil para las colillas -"No hay que dejar pruebas"- y dos chinas de hachís, "la vieja y la que acabo de comprar". Cuando está en casa, envuelve el neceser entre ropa y lo oculta en un cajón de su armario.

El breve historial de consumo de cannabis de Verónica no es excepcional: "A los 13 años los probé con una vecina. Empecé a fumar de vez en cuando y le fui cogiendo el gusto. Mi 14 cumpleaños lo celebré fumando. Al principio iba a pillar al Retiro, pero era muy malo. Ahora le compro a uno del barrio que tiene mi edad".

Verónica fuma porros de forma habitual, a veces por la mañana o durante el recreo, siempre fuera del centro. "Por las mañanas, a las ocho, mi madre me deja en una esquina y a veces antes de entrar al colegio me fumo uno en un parque que hay cerca". ¿Que por qué lo hace? "Por la sensación, porque me da la risa... La clase se me hace más amena y me imagino cosas graciosas o me da por estar en mi mundo. Una vez llevaba los ojos muy rojos y la profesora me preguntó que qué pasaba. Estoy resfriada, le dije. Nunca se pispan".

Uno de cada cinco chavales de entre 14 y 18 años fuma porros de forma habitual, según la Encuesta Estatal sobre Drogas en Enseñanzas Secundarias. El dato se mantiene estable respecto a la encuesta anterior (2006), pero no hay que olvidar que entre 1994 y 2004 el consumo de cannabis por parte de los adolescentes se duplicó.

Más preocupante es el caso de los adolescentes que fuman a diario: un 3,2% (el porcentaje aumenta con la edad y se sitúa en un 7,2% para los alumnos de 18 años). Algunos lo hacen fuera del centro, por la mañana o durante al recreo. ¿Y dentro? Aunque las consecuencias son graves (de 7 a 29 días de expulsión), sucede. Dos alumnas de un instituto público madrileño resoplan ante la pregunta: "Claro que se fuma también dentro. En el patio tras un muro, en el baño. Los jefes de estudio miran un poco, tiramos las colillas y punto. Es imposible controlarlo".

Que las consecuencias del consumo moderado de cannabis no son, de media y obviando las excepciones, catastróficas, parece evidente. Quizá usted fumó porros en el instituto y hoy tiene una vida perfectamente normal. Sin embargo, y según el nivel de consumo y demás factores del entorno del menor, hay voces alarmadas por las consecuencias académicas del elevado (que no generalizado) consumo de cannabis de los adolescentes hoy en día.

"En España aceptamos sin mucha alarma el que seamos el país con más fracaso escolar y con más consumo de cannabis por parte de los adolescentes, pero si ligas ambas cosas es muy preocupante", dice Miquel Casas, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona. "Todas las drogas afectan al rendimiento intelectual en un sentido u otro. Concretamente el cannabis produce trastornos en los procesos básicos en los que se apuntala el pensamiento: la atención, la concentración y la abstracción, los tres pilares necesarios para pensar y mucho más para estudiar. Afecta a estas funciones y por tanto afecta al rendimiento escolar, especialmente en edades en las que el cerebro aún no es maduro. Se ha estudiado a individuos con bajo rendimiento que toman cannabis, alcohol, etcétera, pero no lo contrario [el efecto en el rendimiento de quien toma estas sustancias]

. ¿La gente que fuma cannabis tiene menos rendimiento escolar? Sí. Siempre hay quien dice, pues éste ha fumado siempre y no le ha pasado nada. Ya, pero a lo mejor ha pasado de matrículas a notables".

En la Encuesta sobre Drogas a la Población Escolar 2002 de la Comunidad de Madrid, los propios alumnos reconocen que el cannabis les produce pérdidas de memoria (30,5%), dificultad para estudiar o trabajar (19,7%), tristeza, apatía y depresión (17,1%), y enfermedades o problemas físicos (6,6%).

"En los centros vemos a chavales que fuman a diario", explica Vicente Carrión Arregui, profesor de Filosofía de un instituto de Miranda del Ebro (Burgos) y autor habitual de columnas de opinión sobre temas educativos. "Son tres o cuatro chavales por aula que en el recreo dan unas caladitas y luego es difícil que puedan funcionar. Ir a clase fumado es una especie de tortura. El porro te invita a decir la primera chorrada que se te ocurre, a reírte a la cara del profesor y soltar una melonada. Y de ahí pasa al jefe de estudios. Lo que puede pasar es que esos chavales que empiezan a fumar acaben no pudiendo con los estudios, con problemas de autoridad, conflictos... Porque el cannabis te infla un poco el ego, te hace sentirte un poco más de lo que eres. Evidentemente, dificulta su rendimiento académico".

A pesar de opiniones como las del psiquiatra Miquel Casas, a los profesionales de la educación no les suele gustar establecer una relación directa entre porros y fracaso escolar. "Son mucho más relevantes los condicionantes externos, como el ambiente en que se mueva y viva el alumno, sus amistades y por supuesto su familia", dice Ismael Alonso, profesor de un instituto de Valdemoro (Madrid). "Los porros es una cosa más".

"El fracaso escolar es multifactorial, me parece una hipocresía achacarlo al consumo de porros, es minimizar el problema", interviene Francisco Montávez, médico de los equipos de Orientación Educativa de Vista Alegre, en Córdoba. "Es evidente que si consumes de forma abusiva vas a tener más problemas para concentrarte y lo cierto es que existe un consumo bastante extendido, pero me parece que se exagera y se tiende al amarillismo. Si a un chaval con problemas de estudio le quitaras el consumo, ¿dejaría de fracasar? Probablemente sí o probablemente no, no lo sé. Generalmente el que consume porros a diario es el peor de la clase, pero seguramente también lo era antes de empezar a fumar. Si pertenece a un entorno social favorable tendrá más capacidad de juicio para que no le afecte".

"Podemos afirmar que hay una asociación entre fracaso escolar y consumo de cannabis, pero en ningún caso que exista una relación de causa-efecto entre ambas realidades", explica Victor Galán, educador del colectivo Energy Control, que focaliza sus actuaciones en la disminución de riesgos asociados al consumo de drogas. "La asociación con el fracaso escolar irá en relación al uso que se haga de la sustancia y la persona que realiza ese consumo. Evidentemente, el consumo de cannabis va a dificultar el aprendizaje de aquellos alumnos que estén desmotivados. Son un colectivo más vulnerable a presentar problemas escolares. Es decir, que sí hay una relación, no hay que banalizar, pero no de causa-efecto. El fracaso debe abordarse contemplando más aspectos".

Uno de los principales problemas de quienes se dedican a la prevención es la baja percepción de riesgo asociado al cannabis de los adolescentes. "Con los años voy notando que se normaliza cada vez más el consumo de porros", dice Elena Ares, Jefe de equipo de prevención juvenil e infantil de la Fundación de Ayuda Contra la Drogadicción. "Los chavales hablan del cannabis prácticamente como si fuera legal. Consideran que no está demostrado que enganche y se agarran a todo lo que oyen por ahí para quitarle hierro". Una profesora de un instituto madrileño que prefiere no ser citada opina que las clases de prevención surten poco efecto en sus alumnos: "No pasa por ellos en absoluto. Lo que enseñan te impacta más a ti. Ellos se lo toman todo a broma. Se creen súper mayores pero son muy niños".

"En el tema de la prevención hay varios problemas", interviene Vicente Carrión. "Suele pasar que quienes se dedican a ello no fuman y no lo han vivido experimentalmente y los que fuman o han fumado no tocan mucho el tema. Está disociado y se cae fácilmente en dos extremos: o se le quita importancia o se es alarmista, pero faltan muchos grises. Personalmente no creo que se trate de una cosa de alarma social, pero tengo claro que en la adolescencia cuantos menos porros se fume mejor. Hace 30 años igual te habría dicho lo contrario, que abre la cabeza y esas cosas, pero ya no pienso así".

Otro de los problemas de la prevención del consumo de cannabis es que no existe un programa específico (se aborda junto a otras sustancias). Por eso, el médico Francisco Montávez en colaboración con Francisco García, director del instituto La Escribana, de Villaviciosa de Córdoba, están desarrollando un programa específico que han bautizado Deslíalo. "La idea es que sea interactivo para implicarlos a ellos, que es lo más difícil", explica García. "Les queremos hacer entender que los efectos del cannabis duran mucho tiempo. Te quedas flojo, apavado, sin ganas, y eso repercute negativamente en el rendimiento".

Pregúntele a un adolescente que fume porros habitualmente por sus efectos en el estudio y obtendrá respuestas como estas: "Te deja un poco tonto". "Es como si se te quemaran las neuronas". "Cuando me pongo a estudiar enseguida me entran ganas de bajar a fumarme un porro con los colegas".

¿Y qué hay del rendimiento escolar de Verónica?

-El trimestre pasado suspendí cinco asignaturas porque estuve más a mis cosas y no me controlé. Éste he tenido cuidado, he fumado menos porros entre semana y he aprobado todas.

-Entonces te esperan unas buenas vacaciones.

-Sí, no tengo que estudiar. Voy a pasarme el verano to yonki.

Carmen Pérez Lanzac. El País 28.06.2009

domingo, 31 de mayo de 2009

Creadas nuevas becas para incentivar la permanencia en el sistema educativo

El Consejo de Ministros ha aprobado el Real Decreto por el que se establecen los umbrales de renta y patrimonio familiar y las cuantías de las becas y ayudas al estudio del ministerio de Educación para el curso 2009-2010, que recoge importantes novedades dirigidas a incentivar la permanencia en los estudios de los alumnos con mayor riesgo de abandonarlos por motivos económicos. Se crean dos nuevas modalidades de becas: la beca salario para alumnos universitarios y la beca de mantenimiento para jóvenes en riesgo de abandonar el sistema educativo sin ningún título.

Esta convocatoria general de becas tiene una dotación prevista de más de 1.134 millones de euros, un 8% más que la del presente curso 2008/2009, con la garantía de que la obtención de beca es un derecho de quién cumpla los requisitos, no supeditado a disponibilidad presupuestaria.

Con carácter general, el límite de renta familiar para tener derecho a una ayuda se incrementa en un 3,6% respecto a los del este curso, lo que permitirá que haya en torno a un 5% más de becarios en el 2009-2010.

En los próximos días se publicarán las convocatorias concretas de la denominada convocatoria general de becas. La solicitud se puede gestionar a través de la página web del Ministerio de Educación: www.educacion.es.

El objetivo de la beca salario es compensar la ausencia de ingresos que comporta la dedicación plena a los estudios universitarios, y por tanto evitar que los jóvenes de rentas bajas se vean forzados a abandonar los estudios para ponerse a trabajar. Los beneficiarios deberán estar cursando enseñanzas universitarias de grado en modalidad presencial.

La cuantía de la beca salario se fija en 2.800 euros para el curso 2009-2010. Todos los estudiantes que cumplan los requisitos la obtendrán, independientemente del número de solicitantes.

Beca de mantenimiento

En cuanto a la beca de mantenimiento, su objetivo es incentivar la permanencia en el sistema educativo de los alumnos en riesgo de abandonarlo sin ningún título. En concreto, se dirige a los estudiantes de menores rentas que cursen Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI, para mayores de 16 que no tienen la ESO) y que se hayan matriculado, además, del módulo voluntario que conduce a la obtención del título de Educación Secundaria Obligatoria. La cuantía de esta nueva ayuda se fija en 1.350 euros, cuya percepción quedará supeditada al aprovechamiento escolar del becario. Si finalmente no obtiene el título de ESO tendrán que reintegrar el importe.

Por otra parte, entre las novedades destaca también que se introducen medidas específicas para compensar las desventajas de los estudiantes universitarios con discapacidad. Éstos podrán recibir ayudas para atender las necesidades específicas derivadas de su discapacidad y los gastos extraordinarios que les permitan atender en las mejores condiciones las exigencias de las enseñanzas universitarias. Los requisitos de créditos matriculados también se adaptarán a sus necesidades concretas.

Umbrales de renta y patrimonio

Además de estas novedades, el Real Decreto aprobado hoy regula la renta anual y el patrimonio máximos que se pueden alcanzar para tener derecho a alguna de las becas de la llamada "Convocatoria General", que se realiza cada curso sin número cerrado de beneficiarios y que se dirige a las enseñanzas no obligatorias: universitarias, de Formación Profesional, bachillerato, artísticas, deportivas, de escuelas oficiales de idiomas y PCPI, entre otras.

Existen diferentes componentes de las becas (para material, matrícula, movilidad, transporte, residencia, compensatoria, etc.). La adjudicación de unos u otros de estos componentes depende de la renta de la familia, de los estudios que se cursen, y de otros factores, como la lejanía del domicilio familiar al centro de estudios, la necesidad de residir fuera de dicho domicilio o de hacerlo fuera de su comunidad autónoma.

Como ejemplo, un estudiante de una familia de cuatro miembros con una renta anual de 27.069 euros tendrá derecho a la beca de escolarización (575 euros para estudios no universitarios, a los que se sumarían 202 euros en caso de vivir en una ciudad de más de 100.000 habitantes).

En el caso de los estudios universitarios, la beca que cubre los gastos de matrícula (para precios públicos) se obtiene con una renta máxima de 38.831 euros para una familia de cuatro miembros. En este caso, como en el de las rentas más bajas, las CCAA que lo deseen podrán cofinanciar con el Ministerio becas para quienes su renta supere el umbral mínimo pero se encuentre dentro de una horquilla preestablecida.

Para un estudiante que cambia de domicilio y comunidad autónoma para realizar sus estudios (beca de movilidad con residencia) la cuantía de la ayuda es de 3.303 euros, y tienen derecho a ella todos aquellos que tengan una renta máxima de 36.421 para una familia de cuatro miembros. Si su renta fuera inferior a 13.577 la ayuda ascendería a 5.828 euros, además de la matrícula.

En relación con el patrimonio familiar, se actualizan los umbrales máximos de valores catastrales de las fincas rústicas en un 1,92% y en un 2,17% los correspondientes a las fincas urbanas.

Política de becas

Esta convocatoria, dotada con 1.134 millones de euros, se enmarca dentro de una política de becas más amplia, con otras ayudas específicas como las destinadas a hacer cursos de inmersión lingüística en una lengua extranjera en España u otros países, de las que en el presente curso se beneficiarán unos 51.000 jóvenes, las ayudas complementarias para los alumnos que disfrutan de becas Erasmus (cuyo presupuesto en 2009 asciende a 66 millones), las recientemente anunciadas y de próxima convocatoria para que los parados con derecho a prestación estudien masteres oficiales (70 millones de presupuesto) o las que, a través de convenios con las CCAA, financian la adquisición de libros de texto en niveles obligatorios de enseñanza, entre otras.

Nota de prensa 29.05.2009. Ministerio de Educación

miércoles, 27 de mayo de 2009

La propuesta de la Consejera de Educación de Andalucía para elevar el techo educativo de la comunidad autónoma


La Consejera de Educación de Andalucía, Mar Moreno, ha marcado hoy durante su comparecencia en el pleno del Parlamento andaluz cinco desafíos y veinte líneas de mejora y reforma a desarrollar, en el marco de la Ley de Educación de Andalucía (LEA), con el objetivo de elevar el techo educativo de la comunidad autónoma.

Para la consejera, “lo importante es ampliar el nivel de respaldo político y social a nuestro sistema educativo”, y por ello ha invitado a todos los grupos parlamentarios a que se sumen al grupo de trabajo sobre convergencia educativa que se pretende poner en marcha, a iniciativa del Grupo Socialista, en la Cámara andaluza.

Respecto a la alianza por la convergencia educativa que pretende forjar, Moreno ha manifestado que da un “sí con mayúsculas” al diálogo con el PP y que pretende contar también con IU, formación que apoyó en su día la LEA. En este sentido, ha recordado el amplio respaldo que obtuvo la Ley de Educación de Andalucía, que a su juicio es el marco legal adecuado para alcanzar estos objetivos educativos.

“Siempre hemos considerado que la educación está en la base del progreso, pero la educación no sólo es la base, la educación es el techo, y tenemos que elevarlo si queremos garantizar el crecimiento económico y social de Andalucía”, ha afirmado Mar Moreno para añadir que “al volante de la economía sostenible está la educación”.

Cinco nuevos desafíos

Durante su intervención, ha explicado que los cinco nuevos desafíos son democratizar el éxito escolar, como se ha democratizado el acceso al sistema educativo; liderar desde la educación el cambio de modelo productivo; avanzar en la apertura del sistema de enseñanza una vez que la internacionalización ha llegado a la escuela; reconocer la tarea de los docentes, que constituyen el verdadero corazón del sistema; y conectar los centros educativos a la sociedad.

En relación con estos retos, Mar Moreno ha expuesto las veinte líneas de mejora y reforma que se van a desarrollar durante la legislatura. Entre ellas, ha destacado la mejora de los programas contra el abandono y el fracaso escolar; la incorporación de Andalucía al programa Escuela 2.0 para profundizar en la modernización tecnológica de los centros; así como la puesta en marcha de nuevos programas para la movilidad del alumnado a países de la UE.

También ha resaltado que se fortalecerá el reconocimiento social del profesorado, a través de la formación, de la mejora de sus condiciones materiales y retributivas, y de su autoridad. Igualmente ha anunciado la reforma del actual modelo de sustituciones.

La ordenación de las enseñanzas superiores de Artes Plásticas y Diseño, así como desarro-llar el artículo 31 de la LEA que crea la figura del compromiso educativo, son otras de las líneas que anunciadas durante su intervención. Se ha referido además a la planificación y ordenación de escuelas y centros infantiles una vez aprobado el decreto de esta etapa.

Mar Moreno ha manifestado que todas estas iniciativas se llevarán a cabo desde el diálogo social, "pues ninguna alianza sólida podrá sostenerse si no es sobre la red de diálogo cotidiano con los sindicatos y patronales del sector", así como en el seno del Consejo Escolar de Andalucía. La consejera ha asegurado que no va a faltar esfuerzo presupuestario de la Junta de Andalucía para desarrollar estos objetivos.

Para acceder a la nota de prensa pincha aquí.

El fracaso escolar según el nuevo ministro de educación


El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, aseguró hoy que el Plan para la Reducción del Abandono Escolar, puesto en marcha a finales de 2008, ya "está dando resultados" y auguró que con la ayuda de las administraciones y de toda la sociedad esta tasa "seguirá disminuyendo".

Gabilondo hacía estas declaraciones durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso, donde fue interpelado por dos diputados del PP sobre la falta de eficacia de las medidas que toma el Gobierno para hacer frente al fracaso y abandono escolar.

El ministro destacó que la lucha contra el abandono prematuro es "una prioridad absoluta" del Ministerio de Educación y defendió que el Plan, que pretende reducir a la mitad la tasa de abandono escolar prematuro en España en cuatro años, dará resultados con la implicación de toda la sociedad. "Las tasas no son aceptables. Vamos a abordar el problema", afirmó.

Por el contrario, la diputada del PP Soledad Becerril recalcó que los planes puestos en marcha por el Gobierno "no están dando los resultados esperados" y le recordó al ministro que España "está muy lejos" de cumplir tres de los cinco objetivos marcados por la Unión Europea en materia de Educación, que tienen que ver con la capacidad lectora, el porcentaje de alumnos que terminan secundaria y el porcentaje de alumnos que abandonan a una edad prematura.

FRACASO ESCOLAR

Sobre el fracaso escolar, Gabilondo también admitió que "es un problema grave de nuestro sistema educativo", cuyas causas no se encuentran exclusivamente en el propio sistema. Así, apuntó que uno de los motivos de este fracaso se debe a la situación social y económica de los alumnos, por lo que el Gobierno ha decidido "apoyar sobre todo a los más necesitados". "Sin políticas sociales no conseguiremos resolver el problema", aseveró.

Además, resaltó que el Gobierno está poniendo los medios para frenar el fracaso escolar a través de la movilización de recursos, el incremento de las plazas de educación infantil, el refuerzo de las lenguas extranjeras, la introducción de las tecnologías de la información y la comunicación y el refuerzo al alumnado con dificultades de aprendizaje.

El portavoz de Educación del PP, Juan Antonio Gómez Trinidad, indicó que la política educativa del Gobierno "está abocando a los jóvenes al paro y en el mejor de los casos al subsidio", porque está creando "la generación menos competitiva de Europa".

Además, señaló que las medidas del Gobierno no están dando frutos y acusó al Ejecutivo de desconocer qué falla en el sistema educativo. "Estamos hartos de que vengan con retales, con programas, programitas, zapatillas, ordenadores o con bombillas", concluyó.

Europa Press, 27.05.2009

lunes, 11 de mayo de 2009

Arte contra el fracaso escolar


Un alumno líder de un aula, extrovertido y carismático, pero a la par alborotador y mal estudiante, puede empezar a obtener estupendos resultados tras ser elegido por sus compañeros para protagonizar una obra de teatro. Es una experiencia real vivida por los expertos que ahora han puesto en marcha un programa -entre la Fundación Hogar del Empleado (Fuhem), la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y la Fundación Giner de los Ríos- para concienciar y orientar a los docentes sobre el papel del arte a la hora de sanar los malos expedientes y de educar a ciudadanos responsables.

En su programa, de formación y jornadas, han contado experiencias como la protagonizada por un grupo de alumnos de Parla, localidad de 107.000 vecinos al sur de Madrid. Nunca habían cogido un avión y apenas habían salido de su ciudad. Pero los 25 actores de la compañía Joven del Sur, de entre 15 y 19 años, no dudaron en cruzar el charco y representar el clásico de Lope de Vega Fuenteovejuna el pasado abril en el Teatro Clásico Shakespeare y en el Teatro Hispano Gala de Washington, bajo el paraguas del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) y la Embajada española. Su encumbramiento definitivo llegará en julio, cuando actúen en el Festival de Teatro Clásico de Almagro. También actuarán alumnos payos y gitanos de un instituto del conflictivo Polígono Sur, de Sevilla, con la obra Raúl y Julia (Romeo y Julieta), y Los rapsodas del barrio, 15 chicos del popular barrio de Orcasitas (Madrid) que versionarán a Lope en hip hop.

En Latinoamérica, las mediáticas escuela de música de Carlinhos Brown o la Orquesta Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar han sido capaces de vertebrar la vida de una comunidad de estudiantes desfavorecida. Más cerca, en Parla, donde la mitad de la población no alcanza los 33 años, sufre uno de los porcentajes más altos de abandono temprano de las aulas de Madrid, su Ayuntamiento se esfuerza desde 2001 en frenarlo a través de una muestra teatral en los institutos. Las expresiones artísticas refuerzan la motivación, la concentración, la autoestima, la creatividad o el respeto. Bien lo sabe la actriz británica Vanessa Redgrave, que donó la dotación del Premio Corral de Comedias de Almagro para impulsar la actuación de chicos como ellos.

"El arte es una fantástica herramienta para frenar el fracaso escolar. Obliga a ser responsable, a trabajar en equipo, a comunicarse, a aprender a comportarse...", enumera Charo Díaz Yubero, directora general de la Fuhem, que agrupa a seis colegios, regidos por los principios de la Institución Libre de Enseñanza. "Desde 1876, los institucionalistas usan elementos artísticos y el deporte para articular todas las enseñanzas, pero muchos profesores lo desconocen", razona Leticia Sánchez de Andrés, profesora de Didáctica de la Música en la Universidad Autónoma de Madrid.

"Los chicos tienen que identificarse con la obra, con algo actual. Por eso nuestro Fuenteovejuna es en un gimnasio, con un escenario de materiales reciclables", cuenta Mar Zubieta, responsable del área pedagógica de la Compañía Nacional de Teatro Clásico. La levadura del proyecto fue la puesta en escena de una ópera infantil, Cenicienta, con la que se fueron de gira por la periferia madrileña. "Se educan unos a otros. Tiene un efecto multiplicador", sostiene Zubieta, que se encargó de dejar en apenas 900 los casi 2.500 versos codo con codo con Francisco Rojas, miembro también de la Compañía de Teatro Clásico.

"No seleccionamos a los actores, se acercan a nosotros y les preguntamos qué quieren hacer", continúa Zubieta. "No se trata sólo de representar una obra. Es una disciplina intelectual que ayuda a su formación lingüística, literaria e histórica. Iluminamos el programa docente y además les damos claves para ser buenos ciudadanos cuando se tratan temas como la opresión o la tortura".

En otro campo, la danza, la coreógrafa Mercedes Pacheco trabaja con niños discapacitados en Pozuelo de Alarcón (Madrid) y a la vez en un estimulante proyecto, Alas Abiertas, con pequeños en Paraguay. Hace año y medio, el bailarín Sergio Núñez y ella impartían clase a 35 alumnos en ese país. Hoy enseñan a unos 300. "Algunos no se habían bajado de la silla de ruedas y por primera vez han explorado el espacio. Disocian su discapacidad de su persona", recuerda Pacheco emocionada. "Aparte de las mejoras físicas y motoras, el aumento de autoestima es espectacular".

Elisa Silió. Publicado en El Pais 11/05/2009

viernes, 24 de abril de 2009

Educación , familia y fracaso escolar



La Fundación de Cajas de Ahorros ha publicado un estudio titulado "Educación y Familia: los padres ante la educación general de sus hijos en España", que arroja algunos datos importantes relacionados con la familia y la realidad del fracaso escolar.

Reproducimos el artículo, de Cristina Castro, publicado a raíz del informe, en el diario el País, 24/04/2009:

MAYOR INTERÉS DE LOS PADRES. HIJOS CON MEJORES NOTAS. La actitud familiar influye más que la política educativa de los resultados.

Hablar de educación en España es hablar de fracaso escolar, de abandono y de malos resultados. Entre el 30% y el 50% de los alumnos que empiezan estudios universitarios no los terminan, y sólo el 40% consigue acabar la carrera en los años previstos. En la enseñanza obligatoria los datos tampoco son muy halagüeños (véase el informe PISA, que compara los países de la OCDE). Pero un estudio presentado ayer arrojó un dato positivo para la esperanza: los padres se implican más en los estudios de sus hijos, y es precisamente su actitud el factor más determinante en el éxito escolar.

La Fundación de Cajas de Ahorros presentó ayer el estudio Educación y familia: los padres ante la educación general de sus hijos en España, el resultado de una investigación realizada por Víctor Pérez-Díaz, catedrático de la Universidad Complutense; Juan Carlos Rodríguez, profesor de la misma universidad, y Juan Jesús Fernández, doctorando de la Universidad de Berkeley (EE UU).

Según el informe, (realizado a partir de 820 encuestas a padres y madres de alumnos en mayo y junio de 2008), el 56% de los adultos ayuda con frecuencia a sus hijos con los deberes escolares, un 17% más que en 2000. Y les acompaña más al teatro (del 235 al 34%) o a museos (del 19% al 48%). Los padres acuden, además, en mayor proporción que antes a las reuniones con los profesores (95%). Estos datos adquieren relevancia si se encuadran en la tesis de sus autores, que defienden que la solución a los problemas educativos pasa más por un cambio de actitud en padres, profesores y alumnos que por un manejo político/legislativo de la situación.

La profesora sueca Inger Enkvist, especializada en educación comparada, expuso los resultados de una investigación realizada en California (EE UU), que concluye que, más allá del nivel educativo, social y económico de los padres, es la actitud de la familia lo que más influye en la educación de los hijos.

Los padres, como responsables del aprendizaje de sus hijos, se dan a sí mismos una nota alta en implicación (4,1 de 5) y valoran el esfuerzo de los centros para inculcar hábitos de esfuerzo (3,9 de 5), urbanidad (4,1) y sentido de la responsabilidad (4,1). No obstante, el 45,9% de ellos cree que el nivel de exigencia es demasiado bajo, aunque otro 44,6% cree que es adecuado y el 5,5% lo ve demasiado alto. Para los padres, es más importante (lo cree el 63%) que el colegio inculque que "los estudiantes convivan entre sí y estén a gusto, evitando competencias" en vez de que "cada estudiante intente destacar en los estudios de modo que se acostumbre a dar el máximo de sí mismo" (29%). Por otro lado, crece la percepción de que aumentan los problemas de disciplina. Tres puntos más, hasta el 16%, mencionaron que sus hijos habían recibido amonestaciones, y el 12% declaró que su hijo se sentía acosado.

Aunque la sensación de los padres frente a sí mismos y los colegios es positiva en cuanto a educación, las cifras decrecen y se sitúan en un 3 sobre 5 si califican la calidad de la enseñanza.

miércoles, 8 de abril de 2009

La clase perdedora..... A vueltas con la exclusión y la desigualdad educativa


El día 7 de abril apareció un interesante reportaje en El Pais. Bajo el título "La clase perdedora", José Luis Barbería, corresponsal del País, en el País Vasco, ofrece una enjundiosa reflexión sobre la compleja realidad de la escuela y la desigualdad, analizando distintas perspectivas de la misma. La imagen que encabezaba el reportaje refleja de modo magistral la realidad a la que hace referencia, pues, una vez más, "una imagen vale más que mil palabras". Reproducimos el texto del artículo y la imagen. Ojalá nos sea provechoso.


"Imaginemos el sistema educativo como una larga de carrera de obstáculos. Lo primero que salta a la vista es el alto grado de abandonos prematuros y de participantes descalificados por no haber cubierto la distancia mínima en el plazo establecido. Lo segundo que llama la atención es la extracción social de los que se quedan por el camino, ya en los primeros tramos, y cargan con los sambenitos estigmatizadores del "fracasado escolar" y de "repetidor". Quítese de la cabeza la convicción de que la escuela es, por excelencia, el espacio natural de la igualdad de oportunidades que consagra la Constitución. Hágase a la idea de que, pese a los buenos propósitos, el éxito académico no depende exclusivamente del esfuerzo y de la capacidad personal de su hijo.

¿Cómo se explica, si no, que los perdedores pertenezcan de forma tan abrumadoramente mayoritaria a las familias de rentas más bajas? Por muchos casos de hermanos con rendimientos académicos dispares que se den, el análisis del problema establece que no estamos ante cuestiones personales. No es cierto que los alumnos partan de la línea de salida en condiciones idénticas y con competencias similares. Las diferencias están ya presentes en el kilómetro cero porque a la hora de matricularles por primera vez ya hay niños a los que se les ha inculcado el amor por la lectura y el conocimiento y otros a los que no. Por lo mismo, hay padres que acompañarán los estudios de sus hijos y velarán para que adquieran la mejor formación y otros que se inhibirán de esa tarea.

España partía hace sólo tres décadas de una situación muy alejada de los países desarrollados, también educativamente hablando, pero ha conseguido en ese tiempo ampliar la escolarización obligatoria hasta los 16 años, con uno de los sistemas educativos más equitativos de la OCDE, según el Informe Pisa -que evalúa el nivel de conocimientos de los jóvenes de 15 años de 55 países del mundo. El informe dice que si se eliminan los condicionantes socioeconómicos y culturales de los alumnos, las escuelas españolas públicas, privadas y concertadas dan unos resultados muy similares entre sí. Sin embargo, ese contexto sigue pesando enormemente. Los hijos de los trabajadores no cualificados tienen 4,5 veces menos de probabilidades de acceder al ámbito universitario que los vástagos de los profesionales de alto nivel. Sólo un tercio de los de familias obreras o de asalariados del campo cursará el Bachillerato y de ellos únicamente la mitad llegará a la universidad. Si usted no tiene estudios, le conviene saber que su chico cuenta con 20 veces más de posibilidades de incurrir en el fracaso escolar que el hijo de padres universitarios; exactamente, el 40% contra el 2%, según el estudio recientemente publicado por el profesor de Sociología de la Universidad de La Laguna, José Saturnino Martínez.

El sistema educativo es una maquinaria de reproducción de las desigualdades socioeconómicas, aunque en el caso de los alumnos particularmente brillantes y trabajadores deje márgenes de maniobra para "la movilidad de clase" y haya acompañado la irrupción de las mujeres, cuyo rendimiento es muy superior.

Gracias a las becas, siguen dándose ejemplos de alumnos de familias de rentas muy bajas que acaban una y hasta dos carreras universitarias. Pero no dejan de ser una notable excepción en un modelo en el que el capital cultural y económico condiciona fuertemente el rendimiento escolar y el estatus social. Es lo que las estadísticas llevan voceando tercamente sin que ese debate llegue a prender en la opinión pública. Y eso, que, como han puesto de relieve los economistas Jorge Calero y Josep-Oriol Escardíbul, la educación determina cada vez más la posición laboral y las trayectorias vitales de las personas.

"La extensión de la escolarización y la evidencia de que, por lo general, los hijos superan el nivel de conocimiento de sus padres contribuye a ocultar que las desigualdades relativas se mantienen más bien constantes para los chicos, aunque hayan disminuido entre las mujeres", opina José Saturnino Martínez.

Pero las estadísticas hablan de un problema colectivo que, además de socavar la equidad y la justicia, compromete el futuro del país arrojando al mercado de trabajo a masas de jóvenes poco cualificados para afrontar la "sociedad del conocimiento". Ahora vemos en las colas del paro a esos chicos que, sobre todo en el Sur y el Levante español, abandonaron prematuramente sus estudios tras el reclamo de un buen salario en la construcción o la hostelería.

Sólo el 68% de los jóvenes españoles cursa los estudios secundarios postobligatorios del bachillerato y los Ciclos Formativos de Grado Medio, frente al 81% medio del conjunto de la OCDE. Ese dato nos sitúa a la cola de Europa, únicamente por encima de Portugal y Malta, en un momento en el que la UE aspira a que el 85% de los jóvenes menores de 22 años hayan "completado" los estudios de Enseñanza Secundaria Superior en 2010. A ese "cuello de botella" en el sistema hay que sumar una tasa de fracaso escolar del 30,8%, el doble de la media de la UE-27. "El sistema reproduce la estructura social de España. Las familias de rentas altas envían a sus hijos a las escuelas privadas, en su mayoría, regidas por la Iglesia católica, mientras que las familias de rentas medias y bajas los envían a escuelas públicas, donde se concentran los hijos de los inmigrantes. Esta polarización por clase social caracteriza el sistema escolar en España", afirma Viçenc Navarro, economista y politólogo.

De hecho, las diferencias de rendimiento escolar registradas en el Informe PISA se explican básicamente por el nivel social, tanto de los padres como de los centros. Los investigadores han llegado a la conclusión de que la variabilidad observada entre centros educativos en las pruebas de lectura está asociada en un 50% a las características del estudiante, muy particularmente, al estatus socioeconómico de su familia y también al sexo, la edad y la condición o no de inmigrante. Las características del centro influirían en los resultados en un 16%, mientras que la naturaleza competitiva o cooperativa de los métodos didácticos, los medios materiales y el tipo de gestión no superarían el 6%. Descubrir que los elementos determinantes del rendimiento escolar son, en gran medida, ajenos al sistema ha sido una gran sorpresa para muchos teóricos que fían todas las soluciones a las reformas políticas o al incremento de la financiación.

No es un secreto que los alumnos de los colegios privados (independientes y concertados) obtienen, por lo general, mejores promedios que los de las escuelas públicas, aunque tampoco es evidente que esos resultados reflejen mejoras educativas. "Los centros privados pueden conseguir un mejor clima escolar por la vía de concentrar alumnos de características parecidas, pero el rendimiento académico de los adolescentes de los centros públicos sería, incluso, superior si se descontaran los factores socioeconómicos", sostienen Calero y Escardíbul. Así, la supuesta "calidad" educativa de esos centros no sería otra cosa que la "calidad" cultural y económica de los padres que llevan a sus hijos a esos colegios.

La mayoría de los expertos opina que el nivel cultural de los padres pesa más que sus recursos económicos. Queda fuera de toda duda que el sistema muestra una enorme resistencia a ser modificado. "La segregación urbana produce segregación escolar porque los centros privados están ubicados generalmente en áreas de población de nivel socioeconómico elevado y, por lo tanto, tienen mayores probabilidades de matricular a usuarios de ese nivel", indica Escardíbul. Las familias con más recursos seleccionan con mayor cuidado el centro escolar de sus hijos. Jorge Calero y otros estudiosos ponen el acento en lo que denominan el "efecto suelo", según el cual, el temor a perder posición social y la preocupación por la formación aumentan a medida en que se asciende de clase. Por lo mismo, y a la inversa, las familias de rentas más pobres tendrían menos inquietudes de esa naturaleza por la imposibilidad misma de descender en la escala social. Según esta teoría, la actitud de los padres ante la educación estaría, pues, condicionada por el análisis coste-beneficio. Las familias de menores rentas tienen mucho más en cuenta los ingresos que se dejan de percibir por aplazar la entrada en el mercado de trabajo.

¿Es exagerado afirmar que en la medida de sus recursos, las familias "compran" el nivel social, económico y de formación de los compañeros de colegio y potenciales amigos de sus hijos? Los centros privados tienden a seleccionar a sus alumnos-usuarios y a blindarse contra los estudiantes problemáticos. De alguna manera, la particularidad de su oferta descansa, precisamente, en su capacidad de seleccionar a sus estudiantes. Y eso que en el plano académico y de la disciplina no se puede homogeneizar bajo la misma mirada prejuiciosa a todos los hijos de la inmigración. "Me gustaría tener más inmigrantes en mi clase, pero siempre que sean chinos", apunta, con un punto de humor, una profesora de un centro público de Madrid.

Aunque, según algunos teóricos, la financiación pública adicional a los centros privados apenas mejora los resultados educativos, no se puede negar que, desde el punto de vista de los intereses particulares, optar por la enseñanza privada en España es una buena inversión. Puede, incluso, decirse que es tan buen negocio privado como mal negocio para el conjunto de la sociedad. La huida de la escuela pública que las clases medias iniciaron a mediados de los noventa no se ha detenido. El número de estudiantes de las universidades privadas pasó de 58.875 a 132.794 durante los años 1995- 2003, periodo en el que la enseñanza pública superior descendió de 1.449.967 a 1.349.248 alumnos. Contra lo que se supone, la incorporación de los hijos de inmigrantes sin formación no repercute negativamente en el rendimiento escolar medio si son menos del 10% de la clase.

"Ningún otro país europeo presenta porcentajes tan altos de población en la enseñanza privada, que genera un gasto superior por alumno. En España, la escuela es clasista en lugar de ser una institución multiclasista donde cristalice el concepto de ciudadanía", critica Vincenç Navarro. Los estudios de la OCDE ponen de manifiesto el elevado peso proporcional del gasto privado español en educación, -0,5% del PIB en 2002, el más elevado de la UE a 15 -, en un país que invierte en enseñanza -4,3% del PIB en 2002- un punto menos de su PIB que los socios europeos.

En el extremo opuesto, los hijos de familias que responden a los indicativos de una madre inmigrante de cuello azul (trabajadora no cualificada) con menos de 100 libros en casa, aparecen potencialmente abocados al fracaso.

Remover las desigualdades sociales requiere que la educación sea lo más independiente posible de las condiciones socioeconómicas de los alumnos. "Habría que invertir justamente la situación actual para que la igualdad formal de oportunidades se convierta en igualdad real de oportunidades. Hay que impedir que las desigualdades de origen colonicen el sistema", subraya Jorge Calero. Según Escardíbul, la proclamada igualdad de oportunidades se resiente también porque la reserva de plazas limita la posibilidad de que los alumnos de incorporación tardía, inmigrantes, por lo general, entren en un centro concertado. La capacidad de recabar recursos económicos de las familias y de seleccionar a los alumnos de Bachillerato en función de sus notas constituye, a su juicio, otro obstáculo adicional.

"Aunque las becas y los programas de educación compensatoria cumplen una función notable, el sistema sigue siendo bastante selectivo en el acceso a los centros concertados y actúa insuficientemente en las aulas para corregir las desigualdades sociales. Las Administraciones deberían tener en cuenta que ubicar las escuelas en tal o cual zona contribuye a reducir o a incrementar la segregación", indica. El incremento de las becas y la inversión, la evaluación pública de los resultados de cada centro y la promoción del consumo familiar de bienes culturales son otras de sus propuestas.

Pero el obstáculo mayor que lastra el objetivo de la igualdad de oportunidades es el bajo nivel educativo de los padres. Aunque España es el cuarto país del mundo con mayor diferencia de nivel educativo entre la generación de los padres y la de los hijos, este despegue no le ha liberado todavía del peso inerte del pasado. El grado de formación de los padres que en 2004 tenían hijos de 17 o 18 años era el más bajo de la UE, excepción hecha de Portugal.

Los déficits académicos de los alumnos son, en buena medida, fruto de las carencias culturales de la propia sociedad. Tenemos la paradoja de que el fracaso y la repetición de curso son moneda corriente, incluso en comunidades como La Rioja o Castilla y León que, por sí mismas, podrían disputar a Finlandia y a Corea del Sur los primeros puestos de la excelencia en el Informe PISA. La tardía expansión de nuestro sistema académico hace que los escolares paguen hoy el retraso acumulado a lo largo de décadas".

miércoles, 25 de marzo de 2009

Informe del CES sobre "El Sistema Educativo y Capital Humano"

El Consejo Económico y Social de España ha publicado un informe "Sistema Educativo y Capital Humano" .

La nota de prensa por la que se presenta nos ayuda a comprender el alcance de dicho estudio. Reproducimos el texto de la nota de prensa, pues nos puede servir de introducción al texto del informe:

"CES. Madrid, 2 marzo, 2009.- La educación en España debe considerarse una cuestión de Estado, con un amplio consenso político y social, dado que aunque ha registrado avances importantes en las últimas décadas, continúa teniendo graves problemas de calidad. Entre ellos, el fracaso escolar, según el Informe elaborado por el Consejo Económico y Social de España (CES) y aprobado en el Pleno del 2 de marzo de 2009 y que busca conseguir una mayor relación entre formación y empleo.

En sus propuestas el CES plantea como necesario reforzar la orientación de la ESO, un mayor esfuerzo inversor, aumentar la calidad de la enseñanza, la coordinación entre las distintas Administraciones, una mayor conexión entre la Universidad y las empresas y un mayor respaldo a los centros educativos quese sostienen con fondos públicos, aunque su calidad no depende de su titularidad..

El informe hace un detallado análisis del sistema educativo español y subraya que tiene problemas importantes de calidad, entre los cuales destaca un alto índice de fracaso escolar, que se traduce sobre todo en el alto porcentaje de jóvenes que abandona prematuramente la educación, incluso sin el título en Graduado en Secundaria Obligatoria,.

El CES plantea que no sólo resulta fundamental el papel de las familias en el apoyo educativo de los hijos, sino que también es necesario reforzar la orientación en la ESO, a fin de que los estudiantes y sus familias dispongan de información suficiente que les permita tomar decisiones y adoptar estrategias.

En el texto aprobado por el Pleno del CES se señala también que se debe reflexionarse sobre el papel de los orientadores, su formación, sus conocimientos y los recursos con los que cuentan, en la perspectiva de reforzar el enfoque laboral de la orientación.

El consejo aboga en sus recomendaciones por un soporte financiero adecuado y sostenido, y exige el máximo esfuerzo de cooperación de las Administraciones educativas si se quieren hacer efectivas las medidas contra el fracaso escolar. En este sentido se subraya que el esfuerzo inversor en España(4,2 por 100 en relación al PIB), está aún por debajo de la media de la OCDE (5,4 por 100) y de la UE 19 (5,3 por 100),

En el informe se dice que la educación en España ha registrado importantes avances en las últimas décadas, y menciona entre ellos, la universalización de la escolarización en las etapas obligatorias, una elevación significativa del nivel educativo de la población y el alto porcentaje de población con estudios universitarios. Sin embargo, hace notar con preocupación que un 30 por 100 de los jóvenes españoles abandona tempranamente la educación, frente al 15 por 100 de la UE-27. Este dato ha ido evolucionando negativamente entre 2000 y 2006, habiéndonos alejado, así, un poco más del objetivo europeo para 2010, fijado en el 10 por 100.

En comprensión lectora, es según el documento del CES donde aparecen los datos más preocupantes. La evolución en los últimos años ha sido especialmente negativa, habiendo pasado del 16,3 por 100 en 2000 a casi el 26 por 100 en 2006, aumento que nos sitúa bastante alejados de la media de la OCDE y de la UE, y del punto de referencia fijado por ésta para 2010 (17 por 100).

Estos datos ponen de manifiesto la existencia de una proporción considerable de jóvenes que tienen dificultades para entender y aplicar lo que leen, lo que supondrá, en opinión del CES, un lastre para su trayectoria formativa y su acceso al mundo laboral en el futuro

Aunque el fracaso escolar responde a una multiplicidad de causas de naturaleza socioeconómica y cultural, el CES señala como uno de los factores más influyentes en el rendimiento educativo de los alumnos el nivel sociocultural de las familias, de manera que el alto índice de fracaso escolar que presenta España vendría explicado, en buena parte, por el retraso educativo acumulado de su población en relación a otros países

En consecuencia, el Informe dice que es necesario aumentar el esfuerzo inversor en educación, siendo mayor el esfuerzo que han de realizar las comunidades autónomas con menores niveles de gasto por alumno hasta lograr, al menos, una mayor equiparación con la media nacional. “La coyuntura económica actual” advierte el CES, “no debería suponer un obstáculo dado que la inversión en capital humano es clave para la recuperación económica y para el desarrollo de un modelo productivo más sólido y sostenible”.

El CES considera que el objetivo de alcanzar un buen sistema de educación y de formación y de una buena interrelación con el mercado de trabajo debe ser un proyecto compartido, convirtiéndolo en una cuestión de Estado sobre la base de un amplio consenso social y político.

El Informe considera la educación infantil, entre cero y seis años, fundamental para sentar las bases del aprendizaje posterior y para prevenir el abandono escolar prematuro.

El estudio del CES cree que la calidad de los centros educativos españoles es independiente de su titularidad pública o privada. Aunque señala que las instituciones educativas deben otorgar mayor respaldo a los centros sostenidos con fondos públicos, especialmente a los situados en entornos sociales menos favorecidos, dado que son los más afectados por el fracaso escolar.

En cuanto a la formación profesional para el empleo, el CES advierte de que es una pieza clave de la estrategia de formación permanente, de tal manera que el fortalecimiento y desarrollo de la negociación colectiva en este ámbito cobra especial relevancia como vía para lograr la efectiva realización de las potencialidades de este tipo de formación.

En este sentido el Informe subraya queson necesarias políticas de optimización de la inversión elevada que exige una FP de calidad y adecuadamente dotada de instalaciones, equipos y profesorado, de manera que los centros de FP se conviertan en verdaderos referentes de la oferta de formación profesional para todo el entorno social y productivo.

En torno a la FP, el CES considera que la participación de los trabajadores y de las empresas en actividades de formación es insuficiente. Sólo el 7,7 por 100 de los ocupados participa en acciones de formación continua. Sobre la formación de parados, se propone redoblar los esfuerzos en este terreno, dado que el peso económico y presupuestario continúa siendo significativamente menor en España que en el promedio de la UE, y la tasa de cobertura de la misma insuficiente.

El Informe también muestra su preocupación por los nuevos conocimientos, capacidades y aptitudes que exige un ritmo de cambio permanente, rápido y generalizado, por lo que aboga por aumentar la diversidad y la flexibilidad de la educación superior como mecanismo para afrontar los retos de un mundo globalizado y en constante transformación, y realizar una reforma curricular basada en la flexibilidad, en la transversalidad y en la multidisciplinariedad como mecanismo de respuesta a las nuevas necesidades económicas y sociales.

Esta misma preocupación se deja ver en el estudio a la hora de analizar la situación de la Universidad. En la actualidad, las universidades españolas son actores escasamente relevantes en términos de dinamización económica, social y territorial. Según el C ES,las empresas españolas, que son de por sí poco innovadoras en comparación con los países de nuestro entorno, colaboran muy poco con la Universidad en materia de innovación. En este sentido se apunta que tan sólo el 2,8 por 100 de las empresas innovadoras considera el vínculo con la universidad fundamental o prioritario para la innovación, y el grueso de las empresas que coopera con la universidad se concentra en cinco ramas de actividad: Industria química, Fabricación de maquinaria y equipo mecánico, Fabricación de material y equipo eléctrico, electrónico y óptico, Comercio y reparaciones, y Actividades inmobiliarias y servicios empresariales.

Ello a pesar de que el estudio de los salarios muestra que la opción universitaria arroja un relativo mayor rendimiento salarial, a corto y a medio plazo, con mayor progresión dentro de la empresa. Este dato no es en absoluto sorprendente, pero viene a recordar que la ventaja de la FP reside, sobre todo, en una más rápida inserción inicial.

Así pues, una de las circunstancias más frecuentemente asociadas a la peor inserción inicial y a las peores trayectorias es la baja cualificación. Como dato se aporta que el grueso del paro (el 70 por 100 en 2007) se nutre de trabajadores que sólo tienen cualificaciones básicas y carecen de especialización profesional; y la tasa de paro de éstos es más alta que la media.

Todo lo anterior permite afirmar, al margen de los numerosos matices que se han ido apuntando, que las personas con bajo nivel educativo tienen una más baja probabilidad de estar ocupadas"
(La nota de prensa está disponible en: http://www.ces.es/detalleNovedad.jsp?tipoNovedad=1&id=5420.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Medidas contra el abandono escolar prematuro

El pasado 2o de noviembre, en una rueda de prensa, la ministra de Educación, Políticas Sociales y Deporte, en una rueda de prensa, presentó un paquete de medidas para luchar contra el abandono escolar temprano.
Si tuviésemos que calificar dichas medidas con un calificativo utilizaríamos dos: necesarias y urgentes ante la situación actual. El sistema de indicadores elaborado por la OCDE y publicado en el año 2007, nos hace caer en la cuenta de la situación española, y en concreto, de lo que se ha dado en llamar el abandono escolar prematuro, es decir, el porcentaje de población de 18 a 24 años que no están escolarizadas y que tienen como estudios máximos la educación secundaria obligatoria. El gráfico que reproducimos, tomado de los datos ofrecidos por el Instituto de Evaluación en el año 2007 describen un panorama desolador. Frente al 15,3% en el que se sitúa la media europea, España, desgraciadamente, vuelve a ser uno de los países que se encuentran a la cabeza de este problema educativo con un 29,9%. En la misma rueda de prensa a la que nos referíamos se indicaba un porcentaje mayor: 31% de jóvenes españoles frente al 14,8% de la media europea.
Un sistema educativo, que quiera fundamentarse sobre el principio de la equidad ,no puede pasar de largo ante esta situación sangrante de quiebra que evidencian las estadísticas. Así el Plan para reducir el abandono escolar, aprobado en una Conferencia Sectorial de educación, se propone para el año 2012 reducir a la mitad el porcentaje antes señalado.
Si analizamos el perfil de jóvenes que engrosan ese porcentaje obsevamos que muchos de ellos no han alcanzado ni siquiera la titulación obligataria. Las medidas se dirigen a prevenir esa situación desde la etapa de educación obligatoria.
Ojalá las comunidades autónomas sepan aprovechar ese plan y aplicar las distintas medidas con eficacia y decisión, para que estas no sean de nuevo otra declaración de intenciones sino una etapa decisiva para alcanzar una escuela que prevenga contra todo tipo de desigualdad.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Perfil de los jóvenes en situación de exclusión social


Diferentes estudios y diagnósticos señalan que los jóvenes constituyen uno de los sectores más vulnerables ante el actual proceso de crisis y transformaciones económicas. Los profundos cambios económicos y tecnológicos de los últimos veinte años y la crisis del Estado de Bienestar, han ocasionado una fuerte ruptura del mundo del trabajo y de los mecanismos de reproducción social, tanto familiares como institucionales, que tradicionalmente facilitaban el acceso a bienes y servicios, y en cuyo contexto el Estado garantizaba oportunidades efectivas de integración social para este colectivo.
El paso por el sistema educativo primero y la inserción laboral en un trabajo cualificado más tarde, constituían un recorrido habitual o, al menos posible. Este camino posibilitaba la mejora progresiva de las condiciones de vida y contribuía a la integración socieal. La crisis del empleo afecta, actualmente, al conjunto del colectivo juvenil y especialmente a los más desfavorecidos social y educativamente. Si la exclusión social se vincula con la precarización del empleo y con la fragilización de los vínculos sociales, si remite a identidades sociales en crisis, los jóvenes –y los jóvenes pobres particularmente- son los más afectados por este conjunto de fenómenos críticos.

LAS FORMAS Y LOS RIESGOS DE EXCLUSIÓN

Existen distintas zonas de exclusión que se construyen a partir de las diversos riesgos de exclusión y que afectan a los distintos grupos sociales de manera desigual:

1. Zona de integración, seguridad o estabilidad, que corresponde a una situación típico-ideal de población con trabajo, con seguridad social y con relaciones familiares estables. No se supone amenaza para la integración social.

2. Zona de vulnerabilidad, precariedad o inestabilidad. Esta situación se caracteriza por la fragilidad, la inseguridad en las relaciones laborales y la inadecuación de los soportes familiares y sociales.

3. Zona de exclusión o marginación, caracterizada por una retirada del mundo laboral, la ausencia de otro tipo de protección social, y marginación social. Este grupo sufre las formas más extremas de pobreza, carece de acceso a formas normalizadas de participación social, y son considerados incapaces de salir por sí solos de esta situación. En este grupo se encuentran los tradicionales beneficiarios de los Servicios Sociales.

En la zona de vulnerabilidad y de exclusión predominan los factores que abocan al individuo a una situación de inestabilidad laboral y de fragilidad en las relaciones sociales. En estos casos se distinguen:

a. Pobreza económica: problemas relacionados con la vivienda y con las relaciones sociales que no son familiares.

b. Exclusión social: supervivencia gracias a la economía sumergida o irregular, problemas de residencia, erosión de redes familiares.

c. Exclusión social severa: subsistencia gracias a economía sumergida o a la mendicidad, los ingresos, cuando existen son sumamente escasos, serio deterioro de hábitos y normas sociales; problemas de residencia o ausencia de esta.

La situación del pobre excluido se caracterizaría por el no acceso a algún tipo de salario, jubilación o subsidio, y el verse privado de los sistemas de protección social. La situación de exclusión está asociada a situaciones de pobreza extrema, pero la situación va más allá de la pobreza, ya que la exclusión se refiere a la no participación en el conjunto de la sociedad; los excluidos se convierten en no-ciudadanos.

La exclusión puede provenir de la ruptura de una relación laboral duradera pero también de la desintegración del grupo familiar (el caso, por ejemplo, de familias monoparentales), de la acumulación de problemas sociales, económicos, de salud, y de muchas otras causas porque la característica de los excluidos es su gran heterogeneidad.”

La exclusión, al afectar la pertenencia del individuo a las instituciones de producción, participación y protección social y afectiva, afecta gravemente la identidad personal y las posibilidades integración social efectiva. La ruptura de los lazos sociales –sea por la falta de empleo, de protección social o de redes familiares- pueden conllevar a las situaciones de riesgo - y potenciar situaciones de marginalidad, delincuencia, violencia, desarraigo social y familiar, ingreso en centros de reforma, prisión …

RIESGO Y EXCLUSIÓN EN LOS JÓVENES

Con estas caracterizaciones de las condiciones de riesgo y exclusión, pueden hacerse algunas consideraciones finales acerca de las situaciones de riesgo y exclusión en los jóvenes:

-Situaciones problemáticas de inestabilidad material, social y/o afectiva, los jóvenes carecen o pierden las oportunidades para acceder a instituciones, espacios o ámbitos de formación que les permitiría construir las capacidades para integrarse al mundo laboral y por lo tanto, a otras relaciones sociales.

- Cuando la necesidad de formación y preparación para el futuro se ve confrontada con la de cooperar en la subsistencia familiar o propia, en un contexto de precarización del trabajo y falta de oportunidades laborales, que se suman a la escasa e incompleta profesionalización de los más jóvenes ante un entorno que demanda experiencia. Jóvenes que se incorporar al mundo laboral en temprana edad, dejando su formación y promoción socio-laboral a un lado.

-Debilitamiento o falta de referencias familiares, institucionales y/o grupales, y bajo el riesgo de perder las características de su identidad, el joven se ve llevado a construir otras referencias y a adoptar otras normas (muchas veces no socialmente aceptadas) a través de la pertenencia a una pandilla, el uso de drogas, o actividades que lo conducen a la violencia.

-Cuando adolescentes y jóvenes no encuentran espacios de reconocimiento familiar o grupal, ni cuentan con espacios institucionales en los cuales intercambiar y comunicar sus experiencias y encontrar empatías y solidaridades, el riesgo radica en que sólo entre los pares pueda encontrar un espacio de comprensión y de afecto, y esto lo haga completamente dependiente y vulnerable de las reglas y demandas de un grupo.

-Por su apariencia física (adolescente o joven pobre = marginal = pandillero = delincuente) es descalificado socialmente, estigmatizado y depositario de sospechas. El riesgo entonces radica en que el joven sea identificado como sujeto de observación, control o detención, y calificado como violento, delincuente o infractor, sin que esto corresponda totalmente a la realidad.

-En ocasiones por parte de la opinión pública, de los medios de comunicación, o de personas significativas de su mundo social, es descalificado en su identidad, desvalorizado como persona, y reducido, a través de apreciaciones negativas, a la categoría de nadie, el riesgo entonces radica en la búsqueda de respuestas mágicas a través de las drogas o a la destrucción de su integridad personal.

-Situaciones donde se descalifican las pertenencias culturales, y cuando lo que aprecia el joven como parte de su identidad –su grupo étnico, su lengua o sus costumbres- se convierte en un objeto de discriminación, como en el caso de una educación homogeneizadora de las diferencias culturales. Cuando se desvalorizan sus condiciones culturales, familiares e históricas que han contribuido a conformar su identidad, el riesgo radica en la posible pérdida de referencias culturales, en la dificultad de apropiarse de patrones ajenos (como de los contenidos de la educación) y de que existan escasas posibilidades de integrarse a la sociedad, más allá de un espacio comunitario o local.

-Cuando no se promueven espacios de producción y participación en los cuales se construya una pertenencia y una identidad, el riesgo para los jóvenes consiste en la pérdida en la capacidad de un desarrollo autónomo, de la posibilidad de ejercer derechos y responsabilidades, y de asumir la plena ciudadanía. Mientras no existan mecanismos de inclusión efectiva para los jóvenes –no solo como meros receptores de los servicios sociales- el riesgo consiste en que la incorporación creciente y sostenida de las nuevas generaciones no sea correlativa con estrategias de construcción de pertenencias y de integración social.


JÓVENES INMIGRANTES EN RIESGO DE EXCLUSIÓN SOCIAL
La mayoría de los chavales jóvenes que llegan a nuestro país procedente de Marruecos, son apenas niños o adolescentes que llegan a España con una idea preconcebida, como una tierra rica en la que pronto encontrarán trabajo, papeles y una estabilidad que en su país jamás tendrán. Un alto porcentaje de estos jóvenes llegan a nuestro país siendo menores de edad, aunque en realidad la mayoría son mayores que con objeto de entrar en algún Centro de Menores aseguran tener menos de 18 años. Esta situación les permite acceder a estos Centros de Acogida, en donde permanecerán hasta el cumplimiento de la mayoría de edad, y del cual muchos de ellos saldrán sin formación, sin reseñas familiares, ni documentos, quedando abocados a la marginalidad y la delincuencia.
A lo largo de este tiempo, la experiencia adquirida resulta más que positiva, teniendo en cuenta que de no ser por este Programa muchos de los chavales que llegan a nuestra ciudad quedarían vacíos de toda clase de hábitos sociales y herramientas básicas que les permitirán en un futuro expresarse en nuestro idioma, desarrollar un oficio y lograr un enriquecimiento personal fruto de la interculturalidad que desde el Proyecto de Jóvenes les ofrecemos.
Alguno de ellos, son nombres para la mayoría de nosotros no nos suenan más que a nombres árabes, a chicos marroquíes y por que no, a cierto rechazo social. Pero la verdad es que detrás de cada uno de estos nombres se encuentra una situación que para muchos de nosotros sería impensable que alguna vez pudiésemos vivir.
La mayoría de los chavales jóvenes que llegan a nuestro país procedente de Marruecos, son apenas niños o adolescentes que llegan a España con una idea preconcebida, como una tierra rica en la que pronto encontrarán trabajo, papeles y una estabilidad que en su país jamás tendrán.
Un porcentaje alto de estos jóvenes llegan a nuestro país siendo menores de edad, aunque en realidad la mayoría son mayores que con objeto de entrar en algún Centro de Menores aseguran tener menos de 18 años. Esta situación les permite acceder a estos Centros de Acogida, en donde permanecerán hasta el cumplimiento de la mayoría de edad. Muchos de los chavales no llegan a permanecer en dichos Centros, más que el tiempo justo que tardan en hacerles las pruebas que demuestran la edad aproximada (aunque no exacta).
Una vez cumplida la mayoría de edad todos los jóvenes salen del Centro, algunos de ellos documentados (siempre y cuando estén el tiempo estimado para documentarles), otros indocumentados, algunos con formación, y otros con un trabajo remunerado que les permite ser autónomos. Pero ¿que ocurre con todos los jóvenes que salen sin documentar y sin formación, o con aquellos que llegan a nuestro país siendo mayores, adolescentes, sin reseña familiar, sin un oficio ni una profesión reconocida? Ante éste pregunta se plantea un serio problema para esta población que en muchos casos están abocados a la marginalidad, a vivir en casas abandonadas, al consumo de diferentes sustancias, y a la inclusión en grupos dedicados a la pequeña delincuencia. Algunos de estos chavales, dedicados al pequeño “trapicheo” , si no son literalmente “sacados” de este ambiente, les espera un futuro no muy prometedor en el que caen en la dinámica del “dinero fácil” y el no trabajar.
Su peregrinaje comienza en el puerto de alguna ciudad de las costas en donde llegan escondidos en bajos de camiones, en barcos que cruzan el estrecho etc. aludiendo todo control policial y buscando cualquier espacio mínimo que les permita entrar en España y cumplir el sueño Europeo, el cual en muchos casos no es un sueño real, sino toda una pesadilla que comienza en Marruecos, cuando las propias familias impulsan y les hablan a sus hijos de la vida que pueden tener en España.
Una vez que aterrizan en Algeciras, Málaga, y últimamente en las costas granadinas, estos adolescentes comienzan una auténtica búsqueda por encontrar trabajo y papeles, a pesar de que la mayoría de ellos nunca ha trabajado, ni tienen una profesión u oficio reconocido, por lo que los trabajos que van a encontrar, van a ser trabajos clandestinos en donde no se cumplen las condiciones mínimas que todo trabajador ha de tener, ya que son sometidos a trabajos mal pagados y con una larga jornada laboral que nos les permite más que llegar a la “casa” en la que estén malviviendo, comer la poca comida que tengan y descansar para la próxima jornada.

POTENCIALIDADES.
Los recursos y las expectativas de los jóvenes, las características de las condiciones socio-institucionales de los contexto socio-comunitario de los jóvenes y sus familias y la integración de estos dos elementos a través de modalidades de participación comunitaria / capacitación para el trabajo, adecuadas para generar un proceso de inclusión social a través de un empleo productivo estable y digno y/o servicios sociales a la comunidad.
Como medidas para trabajar las potencialidades de los jóvenes en situación de exclusión social, en la búsqueda de una inclusión social se debería generar cambios en las condiciones de vida de la población de jóvenes, sus grupos familiares y los contextos socio-comunitarios de residencia, a la vez que obtener un diseño de política social para jóvenes de núcleos familiares pobres de impacto real sobre la situación social de marginación y exclusión de esta población.
El mercado de trabajo cambia paulatinamente y se apoya cada vez más en el conocimiento y en la información. Las nuevas tecnologías de la información y los nuevos sistemas de comunicación modifican los perfiles laborales y su cualificación profesional. Además la libre circulación de personas y la apertura a nuevos mercados pone de manifiesto la idea de que los trabajadores y sobre todo a los jóvenes que se incorporan por primera vez deben ser capaces de enfrentarse a nuevas formas de trabajo.
Las personas jóvenes deben ser agentes del cambio, deben dibujar el futuro teniendo en cuenta, por un lado, el presente en el que están situadas y, por otro, ser conscientes de que ya no funcionan las "recetas" del pasado.
Los nuevos conocimientos y competencias que se demandan desde el mundo empresarial son, entre otros, la capacidad de interpretar y anticiparse y la habilidad para operar con la abstracción. También existe una serie de competencias, conocimientos y destrezas lo suficientemente ricas y elementales que son válidas para distintos perfiles profesionales como son:
- La autoestima sin complejos de inferioridad que permita a los jóvenes situarse críticamente en el nuevo entorno socio-profesional, logrando así adaptarse a los cambios que sean necesarios.

- La capacidad de razonar, pensar e integrar.

- Las personas jóvenes deben estar preparadas para desarrollar funciones de relación y comunicación que se basen en el descubrimiento de los demás, aprendiendo a escucharles y estar atentas a sus demandas.

- Capacidad de trabajar en equipo basada en los principios democráticos de participación y cooperación.

- Enfrentarse profesionalmente ante problemas no estructurados, analizarlos críticamente adoptando un espíritu ecléctico y tomar decisiones al nivel que le corresponda.

- Una dosis de entusiasmo que se manifestará en el interés y la pasión con las tareas que se realizan en el trabajo.

- Capacidad para localizar la información y la capacidad para interpretar datos. En un mundo en el que continuamente estamos sometidos a un bombardeo de información serán de suma importancia tener claros el "Qué",el "Cómo" el "Dónde". el "Cuando" y el "Por qué" de las cosas.

CONCLUSIÓN
Hacen falta competencias relacionadas con la gestión y la comunicación; pero sobretodo capacidad para saber "estar" y "ser" persona. Tenemos que aprender a vivir con el cambio como abanico de infinitas posibilidades desafiantes y no amenazadoras, fomentar la curiosidad y estimular la creatividad, aprender el valor añadido que tiene el hecho de trabajar en equipo donde se respiren vientos de auténtica libertad y responsabilidades de y para todos, aprendiendo de una vez por todas lo que significa ser personas "activas". Los jóvenes pueden elegir entre caer en la trampa de la inercia del rumbo de los acontecimientos o, por el contrario, llevar el timón de los mismos y construir un futuro mejor para las nuevas generaciones.
La calidad de la oferta debe facilitar la participación de jóvenes que se hallan en situaciones de exclusión social u otras de especial dificultad. Entre las líneas de avance que se apuntan figuran: apoyo de la administración a la flexibilización y la experimentación en los actuales proyectos; realización de planes específicos y proyectos piloto relativos a la situación de jóvenes inmigrantes provenientes de países extracomunitarios; trabajo conjunto de las entidades especializadas en jóvenes y en colectivos de exclusión.
El fracaso escolar era y continúa siendo un problema educativo y social de primer orden en todos los países que han superado el reto inicial de la escolarización de toda la población. Adopta diversas formas: el absentismo y posterior abandono del sistema educativo; la inadaptación al medio escolar; la no obtención del certificado de educación secundaria, la no adquisición de las competencias socioeducativas básicas que posibiliten la integración social y laboral.
Junto a los procedentes de los colectivos más vulnerables, encontramos hoy a jóvenes que vienen de entornos normalizados, pero que están desmotivados y no se adaptan a la escuela, los que causa un gran desconcierto entre el profesorado, ya que no hay condiciones desfavorables objetivas que justifiquen ese fracaso.
Los adolescentes que carecen de redes de apoyo social se ven abocados a incorporarse al trabajo en situaciones de gran precariedad y con escasas posibilidades de consolidar su situación laboral. Por esta razón, se verán desplazados del mercado tan pronto varíen las condiciones económicas actuales y aparezcan los primeros síntomas de recesión económica.
El sistema educativo no es capaz por sí mismo de atender todo este fracaso escolar, y se ve desbordado a la hora de afrontar este reto. La Administración educativa debe cooperar con los departamentos de trabajo, empleo y bienestar social, así como con los servicios sociales de educación, juventud, y con los servicios sociales municipales.
Para afrontar este problema, hay que articular estrategias complementarias:

– El sistema educativo reglado debe repensar su realidad e incorporar cuantas medidas de flexibilización y adaptación considere necesarias para reducir los índices de fracaso escolar. Hemos de ser conscientes de que, si estas medidas fueran eficaces, seríamos capaces de reducir significativamente el porcentaje de alumnos que fracasan.

– Todos los agentes socioeducativos con responsabilidad en el entorno deben articular los instrumentos que garanticen la adecuada transición a la vida activa de los jóvenes que no logren el título, una vez introducidas todas las medidas de adaptación posibles, mediante actuaciones lideradas desde el ámbito municipal.


Luis Joaquín Pérez Gómez.
Profesor Técnico de Formación Profesional de la Familia Profesional de Servicios Sociocomunitarios y a la Comunidad.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Estereotipo ¿?


Los prejuicios o estereotipos son juicios previos o preconcebidos, en este caso negativos, procedentes de una imagen mental simplificadora, que atribuyen características a una persona por ser miembro de un grupo o por padecer una serie de situaciones de quiebra de humanidad. Tal y como señala Juan Manuel Escudero, referido al ámbito educativo, cuando se llama a los chicos y chicas "los/as malos/as alumnos/as" o "los/as torpes" se está afirmando que "además de las propias señas de identidad de cada uno de estos alumnos, de sus particulares trayectorias sociales, personales y escolares, comparten algo en común. Algo que los etiqueta, define, y en diversos sentidos los estigmatiza: son los peor parados del juego escolar, los desheredados de promesas de promoción social y de la escuela, los perdedores y, por qué no decirlo para no edulcorar el lenguaje, los fracasados escolares" (J.M. Escudero (2002). La reforma de la Reforma. ¿Qué calidad? ¿Para quién?. Barcelona: Ariel, 128).

El estereotipo, por tanto, sustrae a la persona de su propio nombre, desfigura su imagen personal, banaliza su trayectoria y sus proyectos de futuro. En definitiva, es una barrera interpuesta entre las personas que dificulta la comunicación, priva de la propoción social y genera desigualdad y dualización social. ¿Ocurren situaciones de este tipo en la escuela?